Cuatro años fijó como plazo el Gobierno para el cambio de cédulas. Pasó el tiempo y, como siempre, miles dejaron todo para última hora. Ante el hecho, el Gobierno amplió el plazo seis meses, los cuales concluyeron a las 12:00 p.m. del viernes, cuando expiró la vieja cédula. Ahí llegó el tropel con la masa de retrasados y hubo que proteger registradurías con policía y ejército.
Pidieron más plazo pero el Gobierno fue inflexible. No hay derecho, 50.000 no hicieron la vuelta, 2.300.000 la hicieron pero no la reclamaron y a 90.000 les salió mala.
Cosa contraria sucedía en registradurías como la de Envigado donde sus funcionarios fueron puntuales, profesionales y pacientes para atender a todo el público.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4