Está, indudablemente, en el mejor momento de su carrera. Lo reafirman las estadísticas y lo reconoce él, los expertos y los rivales.
Tras haberse garantizado ayer un puesto en los cuartos de final del Masters 1000 en Madrid, Giraldo cree firmemente en que esto no es flor de un día. Y lo más importante, confía en su nivel.
"Estoy en el mejor momento de mi carrera", dijo tras vencer a Andy Murray, un verdadero duro del tenis, como lo certifica, entre otras cosas, el haber sido campeón de Wimbledon, del Abierto de Estados Unidos y medallista de oro en los pasados Juegos Olímpicos en Londres 2012. Y a pesar de que Murray no es un especialista en el juego en tierra batida, como sí lo es el pereirano.
"Tengo ya una experiencia de seis años, y estoy más maduro, cuento con un equipo excelente, tanto en el cuerpo técnico como físico y eso me da muchísima confianza".
Giraldo ha dado muchas vueltas. De él se dice que es un buen jugador pero que su mente no lo ha dejado progresar. Es demasiado temperamental y cualquier bola perdida puede dar al traste con un resultado importante. A veces irascible, situación que ya comienza a controlar.
Y ha insistido en buscar ayudantes ideales que ahora cree encontrar en Felipe Berón, su entrenador y, próximamente, en el extenista chileno Fernando González, en calidad de asesor a partir del Roland Garros.
"Quiero aprovechar este momento y no dejarlo ir. Lo importante es que me encuentro muy bien física y anímicamente. Es una lástima que no pude ganar en Barcelona, pero aquí voy a trabajar al máximo para lograrlo".
"Siempre he confiado en mi nivel, pero no había logrado dar ese "click" y ahora se está dando. Lo tomo con la mayor naturalidad, porque ahora es el momento de recoger los frutos, de seguir adelante. Ser favorito es un halago pero quiero seguir con mi ritual", reconoce Santiago.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8