<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
El 50% de los medicamentos del tercer mundo es falso
  • Archivo En lugar de curar, estos productos se cobran vidas, resumió Philip Emafo, el presidente de la Jife para hablar de un peligro real y considerable.
    Archivo En lugar de curar, estos productos se cobran vidas, resumió Philip Emafo, el presidente de la Jife para hablar de un peligro real y considerable.

El 50% de los medicamentos del tercer mundo es falsoViena, AustriaLa ONU estima que entre el 25 y el 50 por ciento de los fármacos que se venden en el Tercer Mundo son falsificados, lo que supone un grave riesgo para la salud dado que no han pasado por los más elementales controles médicos.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife), el órgano de la ONU encargado de vigilar el cumplimiento de los acuerdos en materia de drogas, lanzó este miércoles en su informe anual correspondiente a 2006, la voz de alarma sobre las "consecuencias fatales" que podrían tener estos fármacos.

Este organismo indica que los productos que abastecen este mercado negro suelen ser "medicamentos robados o adquiridos por otros medios ilícitos y fármacos de fabricación ilícita, así como mediante ventas ilegales en Internet y distribuidos por medio de servicios postales".

Las personas que adquieren estos fármacos lo hacen además sin receta médica, y acuden al mercado negro porque suelen "carecer de acceso suficiente a los servicios de atención de salud o porque los productos son menos costosos".

Miles de muertes en África
La creciente expansión de estos medicamentos fraudulentos "se debe a que son fáciles de preparar y pueden asemejarse mucho a los productos genuinos en cuanto a su envase y etiquetas."

Estos productos ya han tenido consecuencias fatales demostradas en África, como recuerda la Jife, cuando en 1995 "el uso de una vacuna falsificada provocó la muerte de 2.500 personas".

La ONU también pone el acento en lo fácil que resulta adquirir estos productos en los mercados callejeros de países en desarrollo, mientras que en los Estados desarrollados la distribución se suele realizar por Internet.

Por ello, la Jife, "exhortó a los Estados miembros a que promulguen leyes encaminadas a garantizar que los estupefacientes y las sustancias psicotrópicas no se fabriquen ilegalmente ni se desvíen de la fabricación lícita y los canales de distribución legítimos".