La Policía Nacional lanzó este jueves el programa de seguridad para los puentes peatonales del país, en donde se presentan delitos como el hurto y el raponazo.
Por esta razón, 1.701 hombres de la institución vigilarán el buen uso que de ellos se haga y garantizará la seguridad de los ciudadanos que deben utilizarlos de 10 de la noche hasta las 5 de la mañana.
Además de estos policiales que estarán ubicados de manera permanente en los puentes, 1.410 bachilleres se ubicarán en parques infantiles y residenciales, los cuales tendrán la misión de promover la cultura ciudadana y el énfasis por el respeto de los derechos y deberes de los ciudadanos.
Según el director de seguridad ciudadana de la Policía, general Orlando Páez Barón, se han identificado 567 puentes peatonales inseguros en todo el país.
"Recibimos quejas por falta de iluminación, en algunos casos por suciedad, en otros por presencia de indigentes y por hurtos a personas", señaló el general Páez.
Los policiales estarán distribuidos en 106 puentes peatonales de Bogotá, en 14 de Medellín, en 63 de Cali y en otras ciudades como Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga, Pereira y Cúcuta.
Denuncias
El general Páez también informó que los delitos más comunes que han denunciado los ciudadanos y que se cometen en estos puentes son especialmente el hurto de sus teléfonos celulares y de sus dineros y por esa razón la presencia permanente de la policía es muy importante para que los colombianos vean el interés de la Policía Nacional para hacer de los puentes unos lugares seguros y confiables".
El oficial también indicó que por no usar los puentes peatonales se han presentado 631 accidentes de tránsito en este primer semestre del año, los cuales han causado 138 muertos y 599 lesionados.
Finalmente, el Director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional manifestó que todos los ciudadanos que sean víctimas de delincuentes en estos lugares, deben dirigirse a la estación de Policía más cercana para instaurar el denuncio y así poder detener a todas las personas que hacen de estos lugares tan necesarios para la vida en la ciudad, unos territorios de miedo.