Las autoridades de República Checa prohibieron la venta de bebidas alcohólicas con una graduación superior al 20 por ciento.
El Gobierno tomó la decisión después de que en los últimos días,19 personas perdieran la vida por consumir licor adulterado. 30 personas más fueron trasladadas a hospitales por intoxicación de metanol y ceguera. Algunos de ellos fueron puestos en estado de coma inducido por los médicos.
Según Leos Heger, ministro de Salud del país europeo, esta medida restrictiva tiene cobertura en todo el país, y abarca restaurantes, hoteles y demás sitios donde se expenda licor.
En varios operativos, la policía checa detuvo a 17 sospechosos e incautó alrededor de 500 botellas de vodka, ron y licor con etiquetas falsificadas.
Los fallecimientos por alcohol de adulterado, que comenzaron a reportarse en los primeros días de septiembre, son calificados como el peor caso de intoxicación etílica en el país durante los últimos 30 años.