Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Regresan los estados de la experimentación

Estados Alterados es una de las bandas invitadas al Festival Altavoz. Esta noche se presentan y vuelven a casa. Cierran Zeta Bosio y Café Tacvba.

  • Regresan los estados de la experimentación | Apelar a los sentimientos es lo más importante en cada composición de Estados Alterados. FOTO CORTESÍA
    Regresan los estados de la experimentación | Apelar a los sentimientos es lo más importante en cada composición de Estados Alterados. FOTO CORTESÍA
03 de noviembre de 2013
bookmark

Una vez se llamaron Dama con perrito, por el cuento de Chéjov. No duró mucho la idea. Todavía no era lo que querían, aunque fuera un nombre compuesto. Después, por fin, fueron Estados Alterados, y empezaron a escribirse. Después de casi 20 años, una primera historia y una pausa, la segunda empezó hace tres años, con el disco Romances científicos. Solo que el tiempo ha pasado, ya no está Tato, y Ricky y Elvis siguen en eso que no son capaces de no hacer. Música. Pronto saldrá el nuevo trabajo. Por ahora tocan el último concierto del disco con el que volvieron a la escena musical. Esta vez, Altavoz es el escenario.
 
Elvis, que en realidad se llama Fernando Sierra, es el que responde.
 
¿Venir a Medellín es volver a casa?
“Es indudable, pues. Nosotros tenemos deuda eterna con Medellín y Antioquia en general, porque  somos lo que somos por ser de allá. De todas maneras nosotros estuvimos una vez por un concierto que era patrocinado por Altavoz, pero dentro del festival no hemos estado. Fue un concierto increíble, pero ahora sí vamos a estar dentro, en una situación mucho más guerrera, de adrenalina”.
 
¿Por qué quisieron estar en Altavoz?
“Siempre nos interesa volver a Medellín y es una oportunidad grande de tocar al  lado de bandas como Café Tacvba. Es un público enorme. Estamos a punto de lanzar un disco nuevo, entonces este es el último concierto que daremos de este trabajo que pasa, Romances científicos”.
 
¿Qué Estados alterados se va a escuchar en el nuevo disco?
“Esto tiene varias cosas nuevas importantes. Es la primera vez que estamos tocando sin Gabriel Lopera, que es un miembro de toda la vida de la banda y que se retiró hace tres años. Fuera de eso es el reencuentro con Víctor García, que podemos decir que es nuestro papá, que fue el productor de los discos importantes de Kraken, de Ekhymosis al principio, de Bajo Tierra. Víctor es como un gran cerebro detrás de todo este movimiento bravo que hubo al final de los 80 y principios de los 90. Nos reencontramos con él. Este disco lo produce él. Fue una cosa increíble poder trabajar con el papá. En el disco anterior pudimos recuperar muchas cosas que uno no podía hacer en una disquera, porque fue nuestro primer disco totalmente independientes y eso fue una cosa muy cómoda y chévere. Fue abrir el camino. En este disco ya estamos consolidando eso. Sabemos cómo nos podemos mover, qué podemos hacer sin que haya un director de mercadeo preocupado, diciendo muchachos eso no es lo que se vende ahora. Nada, es lo que queremos hacer. Además tenemos colaboraciones con otros músicos importantes de Medellín, que después contaremos”.
 
¿Siguen con el cuento, muy de ustedes, de experimentar?
“Sí, totalmente. Experimentación con electrónica, con ruido en general. Ahora en la grabación del disco me dio el embeleco y me compré un violín chino. Es posible que esté, pero eso una cosa que no es muy fácil de aprender, entonces hay que darle tiempo, pero estamos haciendo mucha experimentación”.
 
Experimentar, pero ¿cómo no perder la esencia de Estados Alterados?
“Yo creo que la esencia no es algo que haya que buscar, es algo que uno tiene ahí. Precisamente eso le critico mucho a este movimiento de fusión que hay ahora. Con el pretexto de ser auténticos hay una cantidad de gente del interior disfrazados de costeños, cantando una música que no les es natural. Eso no son ellos y no es algo que yo vaya a ser. Yo nunca en mi vida me he puesto un sombrero vueltiao y no me lo voy a poner ahora para vender discos. Yo toda la vida he sido una persona que le gusta la experimentación, explorar, arriesgarse, porque muchas veces cuando uno se mete por primera vez con algo de esto, el primer resultado no es el más bueno y eso puede reflejarse en el producto final, a veces, pero vale la pena. No es cuestión de disfrazarse de sí mismo y decir sí, somos el trópico y somos alegría, no. Somos lo que somos. Yo crecí oyendo rock y, más aún, rock experimental. Eso es lo que reflejo, además no puedo negar mi contexto de que soy una persona latina y por más  europeo que suene el rock que yo hago aquí, si lo llevo a Europa, allá les va a sonar tropical. Uno es lo que es, búsquelo o no. Cuando esa búsqueda se hace consciente y deliberada, puede llevarlo a uno  a autoengañarse”.
 
A ustedes les dicen que suenan muy europeos, quizá por las influencias que tuvieron cuando empezaron. abajo drimer resultado no es el n el producto final, a veces, pero vale la pena. no  algo de esto, el primer resultado no es el ¿No se sienten extraños en Colombia, en medio de esta moda de lo tropical?
“Más o menos. Yo creo que hay dos corrientes, los que se metieron de lleno a esta honda de fusión, y los que no quieren tener nada que ver con eso, y son tan radicales, que ni siquiera cantan en español. A mí no me parece ese lado, tampoco. Uno no deja de ser latino por cantar estas cosas. El rock no es folclor de ninguna parte. Existan mezclas de rock con folclor de todo el mundo. Eso no es nuevo. Va y viene, de acuerdo a las modas. Muchos de los músicos que hacían lo que se llamó tropipop, ya lo dejaron de hacer y perdieron ese fervor nacionalista, simplemente porque ya no se vende. Entonces, pues, qué carajo. Nosotros hemos seguido haciendo lo que hacemos, independiente de la moda”.
 
¿Eso es lo que les permite no tener una disquera, hacer lo que quieran?
“En estos días estar en una disquera no es fácil. Están Juanes y Shakira y el resto somos independientes. Es más como las ganas de pegar en la radio, como dice la canción, y de hacer lo que nos gusta”.
 
¿Por qué ese interés de cantar solo en español y defenderlo en su música?
“Por una parte, a mí me parece un poquito, hasta patético, que gente que está hablando en español y le está cantando a otra que también habla español, escoja el inglés. Muchos dicen que están haciendo un proyecto internacional, que cualquier día los va a descubrir un productor inglés… olvídalo, nosotros ya trabajamos con productor inglés, ya estuvimos en Estados Unidos varias veces. Allá vas y  te encuentras con el público latino, definitivamente. El público anglo es otra cosa. Por más anglo que sea música que uno hace, uno es latino, y eso no va cambiar y es una cosa muy positiva. Por otro lado el español, yo no sé, es muy seductor. El inglés es demasiado básico, casi todos son monosílabos, cualquier cosa se musicaliza  facilísimo. En cambio el español tiene palabras largas, la acentuación en distintas partes, tiene sonoridades fuertes como la r, la g, la k. Te exige mucho esfuerzo, musicalizar bien. Es un reto mucho más interesante y más bonito”.
 
¿Cómo les ha ido en estos tres años, por ejemplo con la gente que, alguna, aguantó su ausencia?
“(Risas) Ha sido muy bacano, porque se ha definido un proceso de que ya no estamos por ser un número uno en radio. No somos ni queremos ser un grupo famoso. Yo diría más bien que somos un grupo de culto. Hay gente que nos sigue y nos va a seguir y tenemos un compromiso de hacer la música seria por la que nos han reconocido. Es como definir una familia, me atrevería a decir. Esa gente ha sido muy bacana y consecuente en pasar la antorcha. Hay una cantidad de hijos, primos, sobrinos, que ahora nos están siguiendo, y ha sido muy bacano ver eso”.
 
¿Es el mismos Estados Alterados o han cambiado?
“Lo que he oído de la gente es que es el mismo Estados y que realmente lo distintivo del mismo Estados es que no es igual, que evoluciona, cambia”.
 
Devolviéndose en el tiempo, por qué se termina Estados y por qué vuelve a empezar. ¿Fue un proceso de maduración?
“Pasaron varias cosas, sobre todo que crecimos y tuvimos que hacernos cargo cada uno de sí mismos y cuando ya no te sostienen tus papás no es tan fácil tener una banda, entonces seguimos nuestros caminos. Ricky se fue a estudiar fuera del país, Tato se vino para Bogotá y no era fácil compartir archivos en ese entonces. Fueron dejando la banda uno por uno y ya no podíamos seguir por distancia. Fue casi más un asunto de geografía, y cuando estuvimos más cerca, que fue cuando me vine a vivir a Bogotá, empezamos a conversar de retomar la banda”.
 
Toda una sorpresa…
“Sí, pero nosotros paramos de tocar y empezó un montón de gente a subir los videos a Youtube, una definición a Wikipedia, una cantidad de cosas. Las canciones terminaron en iTunes, sin nosotros saber por qué. Hubo mucha gente que mantenía la banda viva, sin que estuviéramos activos. Nosotros siempre sentimos que eso seguía ahí y no lo podíamos dejar. Fue casi un compromiso. Además teníamos muchas ganas de hacerlo. Yo cito por ahí la frase de Rilke, “si puedes vivir sin escribir, mejor no escribas”. Igual pasa con la música”.
 
Ahora cómo hacen con Ricky, ¿ensayan por Skype?
“Ensayar por Skype todavía no se puede (risas). Lo que hacemos es compartir archivos y digamos que él me manda una batería grabada y yo sobre eso compongo y demás y viceversa. También sacamos unos días al año. Semana Santa casi siempre trabajamos juntos”.
 
Porque cada uno tiene su profesión…
“Sí. Yo no me imagino haciendo otra cosa además de la música, que es ser diseñador industrial. Ricky es psiquiatra. Lo hacemos porque nos gusta mucho, sentimos que eso le aporta a la música. Cuando escuchas música para la música, eso le aporta dentro del mismo círculo, y eso no es malo, pero no te va a traer cosas nuevas. Cuando vos estás viendo el funcionamiento del cerebro y después venís a hacer música, eso te trae unas ideas muy distintas”.
 
Les gusta mucho la música clásica, a usted y a Ricky. ¿En qué los influencia?
“Mucho en las estructuras musicales. La forma como está estructurada una canción, la forma como se manejan los acordes y los cambios melódicos, tiene mucho que ver. Nos gusta mucho, además, la música clásica contemporánea, que es la de la gente que empezó a hacer experimentos, que se les quedó chiquita la orquesta y metieron ruidos electrónicos, ambientales. Toda esa experimentación nos gusta mucho”.
 
En los 80 era un trabajo más manual, ¿qué tanto les ayuda la tecnología?
“La verdad sí. La tecnología sirve para hacer básicamente lo mismo, solo que ahora es más fácil. Lo que antes se llevaba un estudio entero, una casa grande llena de aparatos, hacer manualmente las cosas, cortar cintas, ahora se puede hacer todo en un computador, en veinte minutos. En esencia es lo mismo. Cuando nosotros empezamos, hacer música electrónica era lo más complicado. En este momento cualquiera con un computador hace música electrónica.  Eso es un reto grande, seguirse diferenciando, pese a eso”.
 
Ustedes apelan mucho a los sentimientos…
“Eso termina siendo lo más importante. Finalmente los sentimientos sigue siendo lo más importante en la gente”.
 
Un recuerdo. ¿Por qué alteraron ustedes los estados y se pusieron Estados alterados?
“Eso fue un parto más difícil, porque uno empieza a hacer música y lo que la gente quiere es saber cómo se graba el disco. Nosotros nos quedábamos, ehh, sí, estamos haciendo música. Entonces empezamos en el cuento de ponerle nombre a la banda y eso eran listas y listas. Nos llamamos Depresión masiva, Departamento de información, Impostores a la fuerza. Algo que teníamos claro es que en esa época las bandas tenían nombrecitos cortos, como escupidos. Nosotros queríamos un nombre compuesto, que la gente se tomara el tiempo de decir. Miramos nombres de obras de arte, películas, cosas que se nos ocurrían. Nos llamamos Dama con perrito, por el cuento de Chéjov. Después Secretarias en celo, que es una frase de Woody Allen. Finalmente escogimos Estados alterados, que es un nombre de una película, y es curioso porque es de experimentación con droga, que es algo que prácticamente nosotros nunca hemos hecho. Hemos sido bastante sanos”.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD