Abochornado por el escándalo con prostitutas en Cartagena, el Servicio Secreto asignará acompañantes a algunas misiones para hacer cumplir las nuevas reglas de conducta que dejan en claro que no se tolerarán excesos de alcohol, recibir personas extrañas en los cuartos de hotel ni visitar establecimientos de dudosa reputación.
Las medidas más estrictas, emitidas por el Servicio Secreto el viernes para agentes y empleados, se aplican aunque el personal de viaje esté fuera de servicio.
Las políticas son el más reciente intento de la agencia como reacción al escándalo que ocurrió cuando el presidente Barack Obama se dirigía a la Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, este mes.
El director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, exhortó a los agentes y otros empleados a "considerar su conducta a la luz de las últimas semanas".
Sullivan dijo que las reglas "no pueden prever toda situación que nuestros empleados enfrentarán al ejecutar nuestras misiones en el mundo", y agregó que "la ausencia de una norma específica y expresa de conducta que abarque un acto o comportamiento no significa que el acto es avalado o permisible o que no merecerá una acción correctiva o disciplinaria".
"Todos los empleados tienen la obligación permanente de hacer frente a abusos o inconducta", dijo Sullivan.
A partir de la semana próxima se impartirán clases de ética para el personal de la agencia.
Los cambios se proponen hacer frente a las revelaciones a partir del 13 de abril, cuando estalló un escándalo de prostitución en Cartagena que involucró a doce agentes, funcionarios y supervisores del Servicio Secreto y doce militares que integraron la avanzada previa a la visita de Obama.
Pero las nuevas políticas plantean interrogantes. Si el escándalo de Cartagena fue un incidente aislado: ¿por qué el Servicio Secreto habría de impartir formalmente nuevas regulaciones para miles de empleados si aquellas actividades hubiesen sido excepcionales?
Las reglas no mencionan prostitutas ni clubes de desnudistas. Pero prohíben a los empleados dar paso a extraños, con la excepción de personal del hotel o colegas policiales extranjeros, a sus cuartos de hotel. También prohíben visitas a establecimientos de "mala reputación", que no definen.
El presidente del Comité de seguridad nacional de la cámara baja, el republicano Peter King, elogió las nuevas reglas por considerarlas "medidas muy positivas del Servicio Secreto para dejar en claro lo que se espera de cada agente y lo que no será tolerado". 281635 GMT Apr 12
Hay escasez de mujeres en el Servicio Secreto
Los agentes del Servicio Secreto tienen la imagen de ser disciplinados, imperturbables, leales... y varones. El escándalo en Colombia que puso de manifiesto la escasez de mujeres en la agencia que protege al presidente y las personalidades ha hecho que muchos se pregunten si más mujeres en sus filas podrían prevenir escándalos en el futuro.
Solo poco más del diez por ciento de agentes y oficiales uniformados son mujeres, una escasez que algunos atribuyen a demandas de viajes que pueden ser especialmente difíciles para las mujeres que combinan familias y carreras. Pero un escándalo que amenaza caracterizar a la agencia como poco propicia para las mujeres podría atentar contra los esfuerzos por cerrar la brecha entre los sexos.
"No puedo sino pensar que habría algún progreso si hubiese más diversidad y si tuviera más mujeres", comentó la representante demócrata Carolyn Maloney, del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno en la Cámara de Representantes. "Cuando uno tiene una diversidad de gente asume más responsabilidad".
Las mujeres componen un 25 por ciento de la fuerza de la agencia, pero solamente el 11 por ciento son agentes y uniformadas, indicó el vocero Ed Donovan. Eso es significativamente menos que el 19% de agentes especiales en el FBI, aunque más que el 9,7 por ciento de agentes especiales en la Dirección Estadounidense Antidrogas. El Servicio Secreto no suministra datos sobre varones y mujeres asignados a la custodia presidencial, aunque algunas mujeres han sido incluidas en ella durante años.
La agencia ha reclutado enérgicamente a mujeres. "Todos reconocemos que queremos más mujeres en el Servicio Secreto", señaló Donovan.
Pero eso no era fácil ni siquiera antes del bochorno del escándalo en Colombia, que estalló el 12 de abril cuando un agente del Servicio Secreto y una prostituta discutieron públicamente sobre la paga en un pasillo de un hotel. Una docena de empleados del Servicio Secreto y una docena de militares han sido implicados.
Aunque la secretaria de seguridad nacional Janet Napolitano dijo que parecía un incidente aislado, la agencia ha confirmado que investiga si los empleados contrataron prostitutas y desnudistas antes de la visita del presidente Barack Obama a El Salvador el año pasado.