El primer día de fútbol tuvo todos los ingredientes: los aperezados, los dormidos, los ansiosos y los talentosos. Y esos viejos del salón fueron los más aplicados de una primera clase de fútbol que terminó con muchos goles, algunos errores y un empate.
La igualdad a tres tantos entre Envigado y Cali evidenció en el inicio del torneo pifias para varios, y ganas para otros, suficientes como para mostrarse en el nuevo año, como niños aplicados.
Los mejores fueron esos viejitos de la clase, que en el colegio eran los llamados "maquetas", pero en el campo del Parque Estadio Sur, los mejores. Néider Morantes (gol a los 5'), Jorge Horacio Serna (35') y Fredy Grisales (61'), los más veteranos y con el sello de líderes, se mostraron con goles y algunos trazos de buen fútbol.
En Cali, fueron los de afuera los de mejor balance. Los argentinos Mariano Herrón (18') y Pablo Batalla (penalti, 79'), así como el goleador Sergio Herrera (46') exhibieron sus mejores notas, en el regreso a la casa verde de José Eugenio Cheché Hernández, más "desentejado" que en 1999, cuando llevó al club azucarero a la final de la Libertadores.
Pero no todos fueron compañeros aplicados. Señores de atrás, un aviso: ¡empezó el campeonato! En el partido, tres despistes en defensa que se convirtieron en goles fueron el ejemplo que, como el niño en primer día de colegio, a los zagueros se le pegaron las cobijas.
Errores en un rebote tras tiro de esquina en el 1-1 del Cali, y de los centrales naranjas en el segundo tanto del visitante, fueron costosos para el conjunto de Óscar Aristizábal, un técnico que pretende buen fútbol y resultados.
Igualmente, los del arquero Sebastián Blázquez, quien regaló su palo, en el gol de arranque y de la defensa verdolaga en el 2-1, no dejaron que el vallecaucano cosechara algo más que un frío empate. ¡El torneo arrancó!
Para los últimos diez minutos todo quedó a merced de los charquitos porque los ataques escasearon y el aguacero arreció.
Lo cierto es que la premisa de Aristizábal para el naranja se cumplió por pedazos: buen fútbol por ratos y magia en la volante.
Falta la otra parte: afinar defensa y buscar que los triunfos sean cosas de todos los días.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4