Este fin de semana el precandidato Germán Vargas Lleras hizo una nueva alerta en su columna de El Tiempo sobre la elección que se realizará en la plenaria del Senado el próximo miércoles.
“Me resisto a creer que una vez más Petro se saldrá con la suya. De ser así, créanme, todo quedará en riesgo: nuestra Constitución, nuestra democracia y el país que conocemos”, escribió el exvicepresidente.
La elección será entre María Patricia Balanta Medina, una abogada de la Universidad Central del Valle del Cauca con maestría y doctorado en derecho; el exdefensor del Pueblo, Carlos Camargo, abogado de la Universidad Sergio Arboleda con los mismos títulos de posgrado en derecho; y Jaime Humberto Tobar, abogado de la Universidad El Rosario y magíster en derecho.
La terna la escogió la Corte Suprema de Justicia pero será decisoria para la balanza de la Corte que ha tenido decisiones equilibradas sobre discusiones que impactan al Gobierno. Por ejemplo, la Corte tumbó varios artículos de la última reforma tributaria sobre la deducibilidad de las regalías y también declaró inconstitucionales decretos de la Conmoción Interior en el Catatumbo. Al mismo tiempo, le pidió a la Cámara de Representantes subsanar errores de procedimiento en la aprobación de la reforma pensional, que en su momento “pupitreó” el texto del Senado sin que hubiera debate artículo por artículo ni lugar a proposiciones. En ese momento se pensó que el tribunal pudo haber declarado inexequible la reforma. Lo que hizo fue solo pedir que se corrigieran los vicios de forma.
La candidata apoyada por el Gobierno para la Corte
La candidata apoyada por el Gobierno será Balanta con los votos de varios parlamentarios de La U, el Partido Verde, el Polo, todo el bloque del Pacto Histórico y las curules indígenas. Partidos como el Centro Democrático, Cambio Radical, Conservador y algunos senadores del Partido Liberal apoyarían a Carlos Camargo. Pero una fuente que conoce la historia de cerca dijo a EL COLOMBIANO que el Gobierno se ha estado moviendo “con todo el arsenal” para cambiar votos de varios liberales. Estos serían los senadores Fortich, Amín, Pérez, Roldán y Vega. “El martes había 13 votos de liberales por Camargo. Hoy no sabemos”, dijo la fuente.
De hecho, Amín asistió el viernes al cumpleaños del ministro del Interior, Armando Benedetti, que hizo una fiesta en el Hotel Grand Hyatt en Bogotá. Allí también estuvo presente el propio presidente Gustavo Petro. De otro lado, el presidente del Senado, Lidio García, que es liberal, se ha mostrado ambiguo frente al Gobierno. Aunque fue crítico de la intención de una reforma tributaria que el ejecutivo radicará este lunes, de manera paralela se le vio sonriente tras su elección en una reunión en la Casa de Nariño al lado de Alfredo Saade, la directora del Dapre, Angie Rodríguez, y el propio Benedetti.
El lobby del Gobierno con liberales y La U
Si el Gobierno logra elegir a Balanta tendría mayorías en la Corte. La silla que se reemplaza el miércoles es la del magistrado José Fernando Reyes Cuartas, un hombre que fue crítico en varios espacios del Gobierno e incluso recusado en discusiones sobre salud por el ministro Guillermo Jaramillo. Los magistrados actuales son: Jorge Enrique Ibáñez, crítico al Gobierno; Paola Andrea Meneses, crítica del Gobierno; Natalia Ángel, ha votado a favor y en contra; Héctor Alfonso Carvajal, amigo personal del presidente; Juan Carlos Cortés, ha votado ha favor del Gobierno; Lina Escobar, crítica del Gobierno; Vladimir Fernández, exsecretario jurídico del Gobierno; Miguel Polo, elegido con todos los votos del Pacto Histórico; y José Fernando Reyes, quien sale de la Corte.
Así las cosas, el Gobierno podría tener cercanía con seis de los nueve magistrados en la Corte Constitucional, que ha sido garante de la independencia de las ramas y uno de los tribunales más respetados del mundo por decisiones de vanguardia en la defensa de libertades, los derechos de las minorías y el medio ambiente.
Si gana Camargo, la Corte estaría en un equilibrio cinco a cuatro pero con dos magistrados que han mostrado ser más independientes y votar a veces a favor y a veces en contra de la administración: Ángel y Cortés.
El interés del Gobierno en la elección demuestra que la votación es trascendental. Este año vendrán discusiones sobre la reforma a la Salud -si es aprobada finalmente en el Congreso- aunque la administración le ha bajado la velocidad frente a maniobras directas que ha implementado en el sistema. También está el nuevo debate de la reforma tributaria y el fantasma siempre presente de la posibilidad de que se tramite una Constituyente, algo que todavía defienden miembros del partido del presidente como Alfredo Saade, según él, para que en Colombia vuelva a haber reelección. Petro ha negado esa posibilidad una tras otra vez.
Los cargos de los magistrados de la Corte son de ocho años cada uno, por lo que las elecciones recientes tendrán influencia en el próximo Gobierno, sea cual sea. Los próximos días serán una batalla de lobby de los candidatos y del Gobierno para ganar la elección en el Senado. “Camargo estuvo sentado con Dilian en el Valle”, dijo otra fuente. Los liberales mencionados atrás han tenido cuotas poderosas en instituciones como Findeter, Previsora y la Agencia Nacional de Hidrocarburos que aún controlan. Los conservadores en la Aeronáutica Civil y Min Deporte y La U en el de TICS.