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HISTÓRICO
Veinte años no son nada
Oswaldo Bustamante Escobar | Publicado el 30 de mayo de 2009
Con su inocencia infantil, acariciaron la Copa y posaron con ella como si fueran sus artífices.

Como integrantes de la Escuela de fútbol del Atlético Nacional, que tiene más de 900 inscritos, sintieron que tenían el mismo derecho gracias al legado que les dejaron sus ídolos que 20 años atrás lograron la gloria deportiva que ellos ni siquiera alcanzan a entender.

Cuando Nacional ganó la Libertadores en 1989, sus padres tenían su misma edad, seis y siete años, y también les contaron sobre la existencia de René, Leonel, Alexis, Tréllez, Perea, Andrés y los demás héroes que reunió Maturana para darle el primer título a Colombia.

Independiente de un presente que habla de fracasos y tropezones, estos 20 años deben servir para que el club verde de Antioquia retome las enseñanzas de un pasado de gloria con el elemento humano que forja desde sus divisiones menores, esos niños que sabiéndolos llevar podrían ser en el futuro los jugadores que vuelvan a repetir la hazaña.

En estas páginas, EL COLOMBIANO reúne un material valioso en el que se recopila el ayer (el triunfo en la Libertadores) y el hoy de sus principales gestores. Muchos de los protagonistas se nos quedarán por fuera, pero ello no quiere decir que se nos hayan olvidado.

Las palabras sabias de Pacho Maturana, de la mano de Bolillo Gómez y un grupo humano espectacular e irrepetible, fueron los adalides para que la historia del fútbol colombiano, como lo reconocen muchos, se partiera en dos. Hoy, cuando se cumplen dos décadas del histórico acontecimiento, un reconocimiento especial a todos ellos.