Hace 18 años en Necoclí, Antioquia, nació Yairo Moreno. En medio de las carencias materiales que tenía en su hogar, creció "pegado" de un televisor viendo fútbol y se mentalizaba para que algún día fueran sus padres los que lo vieran a él por esa misma pantalla.
Desde los 3 años pasaba horas asomado por una pequeña ventana mirando cómo jugaban fútbol los niños mayores y esperando el momento que lo llamaran a él para hacer parte de esa diversión.
Aunque sus padres querían brindarle educación, desplazarse a la escuela más cercana implicaba un viaje largo y hasta peligroso. Creció y le llegó la hora de abandonar a sus progenitores en busca de un mejor futuro para ellos y de oportunidades para él.
Arribó a Medellín para jugar el Ponyfútbol con Urabá en 2008 y se quedó después de la invitación que le hizo la institución roja para hacer parte de sus inferiores.
Combinaba prácticas con la labor de recogebolas en los partidos del Poderoso. En ese momento conoció a Jaime Castrillón, quien se convirtió en su ángel guardián. Castrillón era un jugador consagrado en el Medellín y un ejemplo a seguir para este pequeño de tez morena que perseguía un sueño tras viajar cientos de kilómetros.
"Lo vi y me recordó mucho mi niñez. Era muy parecido a mí y tenía en los ojos un brillo que reflejaban sus ganas de salir adelante. Hoy estoy muy contento por él", dijo Castrillón, hoy jugador del Colorado Rapids de Estados Unidos.
"Empezamos a tener una relación muy cercana. Me aconsejó y me ayudó mucho. En aquel momento me tenían viviendo con otros muchachos como William Arboleda en unas habitaciones en los bajos del estadio de Ditaires", relató Yairo. Así ya su sueño empezaba a materializar. En su categoría empezó a destacarse. Marcaba diferencia por su talla y buen manejo de balón.
Eso le permitió llegar a la Selección Antioquia juvenil con la que fue campeón en 2013. Y es que el año anterior no le trajo solo esa alegría sino que, por fin y tras la llegada de Pedro Sarmiento, fue llamado al equipo profesional. "Desde el principio él me tuvo mucha confianza y me dijo que tenía todas las condiciones para triunfar".
El 30 de noviembre del año pasado, en un amistoso ante el Envigado, le llegó el debut. Era el momento de recoger los frutos de años de sacrificio. Sin embargo, no le quedó un grato recuerdo debido a que fue expulsado. Pero eso no impidió que Sarmiento lo tuviera en sus planes para 2014. Además, el año no pudo empezar mejor, a Yairo le llegó la convocatoria de la Selección Colombia sub-18 que participará en la Copa internacional en México del 28 de enero al 4 de febrero.
El nombre de Yairo se oirá muy seguido en el fútbol colombiano porque acá no termina su sueño.
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