Tener una ley antiinmigración. Esa era la meta del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, quien desde su llegada al poder en junio de este año anunció mano dura contra los migrantes, una apuesta que ha generado críticas y a la vez el apoyo del sector conservador y derechista del país.
Su meta se hizo realidad después de que la Cámara de los Diputados aprobara su propuesta de ley que introduce restricciones para los solicitantes de asilo y amplía las posibilidades de revocar su protección, además de introducir medidas contra la mafia y para la seguridad.
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Pero sus medidas contra la migración no terminan ahí. El gobierno también anunció que no firmará por el momento el Pacto...