Obama va a Hiroshima en busca de la reconciliación
El viaje previsto para finales de este mes busca dejar su legado en Japón. En su agenda también está mantener un enfoque asertivo con China.
La inminente visita de Obama a Hiroshima se pactó con Shinzo Abe en la reciente Cumbre de Seguridad Nuclear, realizada en Washington D.C. entre el 31 de marzo y el 2 de abril.
FOTO
AP
Las latitudes prioritarias para Washington son claras por estos días. La potencia norteamericana está especialmente activa en el continente asiático y varias coyunturas dan fe de eso. El anuncio del viaje reconciliador de Obama a la ciudad japonesa de Hiroshima y la renovada asertividad de los navíos militares estadounidenses alrededor de las disputadas Islas Spratly, en el Mar de China Meridional, son dos ejemplos claros.
Ningún presidente en la historia de la potencia había visitado aquella urbe portuaria que Harry Truman decidió devastar con la primera bomba atómica usada en guerra. Ahora uno de los centros industriales más prósperos de Japón, Hiroshima sigue siendo, no obstante, una mancha ineludible sobre lo que ahora es una alianza incondicional...