El presidente de Cuba, Raúl Castro, fue reelegido como líder del gobernante Partido Comunista, pero dijo que él y otros veteranos ya no estarán en la cúpula en cinco años, un recambio generacional en la dirigencia más lento de lo esperado.
Castro, de 84 años, ha abogado por cambios radicales en la gestión de la frágil economía de estilo soviético en Cuba y quiere que los máximos líderes se jubilen a los 70 años, pero la decisión ratifica que no hay apuro para realizar las transformaciones.
“Por inexorable ley de la vida, este séptimo congreso será el último dirigido por la dirección histórica, la cual entregará a los pinos nuevos las banderas de la Revolución y el Socialismo”, dijo Castro en la clausura del congreso.
En el Buró Político del Partido fue ratificado Miguel Díaz-Canel, de 55 años, primer vicepresidente del país, y visto como sucesor de Raúl Castro. A él se sumaron cinco nuevos miembros más jóvenes, entre ellos tres mujeres.
El Partido Comunista de Cuba fue fundado en 1965 y, en la práctica, es más poderoso que el propio Gobierno.
Entre los 1.000 delegados estuvo el ex presidente Fidel Castro, de 89 años, quien envió su voto para elegir a los miembros del Comité Central en un sobre llevado por su hermano Raúl.
“Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo, fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás”, indicó Fidel, retirado del poder desde 2006 por una enfermedad y quien reconoció que “tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala”, según el texto difundido por medios.
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