Por caso de espía, a Rusia le dan la espalda 21 países
En una acción sincronizada, 114 diplomáticos rusos fueron expulsados de las naciones en las que trabajaban. El país ruso dice que es un acto provocador.
La primera ministra, Theresa May, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, meses antes de la crisis diplomática que empeoró ayer. FOTO
AFP
En una especie de juego de espías entre dos estados, en el que la desconfianza reina de un lado y de otro las alianzas, Rusia sufrió ayer un fuerte golpe por una acción diplomática sincronizada: 21 países aliados al Reino Unido, entre ellos Estados Unidos, expulsaron 114 diplomáticos rusos, varios de ellos acusados de espionaje.
Esta jugada, al mejor estilo de la Guerra Fría, fue calificada por expertos como maestra y sin precedentes, y es la respuesta al envenenamiento del espía Sergei Skripal en suelo inglés el pasado 4 de marzo. Aunque se trata de cerrar un cerco diplomático para ejercer presión y que Rusia reconozca el hecho, no deja de ser simbólico contra ese país porque sigue sin tocar los intereses financieros del Kremlin.