La tuberculosis volvió a encender las alarmas en la cárcel El Pedregal, ubicada en el corregimiento San Cristóbal de Medellín.
La Secretaría de Salud confirmó que una interna fue diagnosticada inicialmente con tuberculosis y, cinco días después, las pruebas de laboratorio detectaron otros cinco casos positivos en el mismo pabellón de mujeres. Ante la situación, las autoridades activaron un cerco epidemiológico para contener la propagación de la enfermedad.
”Tomamos muestras de laboratorio que nos confirman cinco nuevos casos en ese pabellón de mujeres. En este momento las seis personas están siendo debidamente atendidas”, explicó Rita Almanza, líder de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Medellín.
Las seis mujeres ya iniciaron el tratamiento, que consiste en un esquema de antibióticos durante aproximadamente seis meses y es suministrado por las autoridades sanitarias.
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Sin embargo, la preocupación no se limita al pabellón femenino. En el área de hombres también habría 41 internos bajo tratamiento contra la tuberculosis desde comienzos de este año, una situación que evidencia que la enfermedad sigue presente dentro del establecimiento penitenciario.
”Estamos hablando de unas 1.300 internas y en cualquier momento esto podría propagarse”, advirtió Jorge Alberto Carmona, defensor de la población privada de la libertad, quien pidió reforzar las medidas de prevención y la atención en salud dentro del penal.
Una enfermedad con terreno fértil en la cárcel
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria que afecta principalmente los pulmones y se transmite por el aire cuando una persona enferma tose, estornuda, habla o canta.
Aunque tiene tratamiento y es curable, el riesgo de transmisión aumenta en espacios cerrados, con poca ventilación y donde conviven muchas personas, como ocurre en los centros penitenciarios.
Las personas con tuberculosis activa pueden presentar tos persistente durante más de tres semanas, fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso y fatiga. El tratamiento debe completarse durante varios meses para evitar recaídas y la aparición de bacterias resistentes a los medicamentos.
Una recaída
No es la primera vez que El Pedregal enfrenta un brote de tuberculosis. En agosto de 2025, las autoridades confirmaron diez casos entre mujeres privadas de la libertad.
En ese momento se aislaron las internas contagiadas y se inició el tratamiento, mientras defensores de derechos humanos denunciaban deficiencias en la atención médica, problemas de hacinamiento y condiciones de higiene que facilitaban la propagación de enfermedades.
Las denuncias también apuntaban a la falta de elementos básicos de protección, demoras en la atención en salud y dificultades para acceder a tratamientos médicos oportunos.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Cuál es la situación actual del brote de tuberculosis en la cárcel El Pedregal?
- La Secretaría de Salud de Medellín confirmó un nuevo brote en el
pabellón de mujeres, donde se identificaron
seis casos positivos. Adicionalmente, en el patio masculino
41 internos continúan en tratamiento contra la enfermedad desde principios de año.
- ¿Por qué la tuberculosis se propaga fácilmente en centros penitenciarios como El Pedregal?
- La tuberculosis se transmite por el aire al toser, estornudar o hablar. El
hacinamiento, la falta de ventilación adecuada en las celdas y los espacios cerrados propios de las cárceles crean un ambiente ideal para la rápida propagación de la bacteria.
- ¿Ha habido brotes de tuberculosis anteriores en esta misma cárcel?
- Sí. En agosto de 2025 se confirmaron diez casos entre la población femenina de El Pedregal. Defensores de derechos humanos han reiterado que las fallas continuas en la atención médica y las condiciones higiénicas facilitan la reaparición recurrente de la enfermedad.