x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Petro se atribuyó la reducción de homicidios en Medellín, pero en octubre culpaba a las autoridades locales

Medellín tuvo en febrero el mes más pacífico en el último medio siglo y el presidente Gustavo Petro dijo que es gracias a él.

  • El primer mandatario, en octubre de 2025, dijo que la situación de los homicidios en Medellín era un problema, pero repartió culpas entre las autoridades locales. FOTOS: El Colombiano
    El primer mandatario, en octubre de 2025, dijo que la situación de los homicidios en Medellín era un problema, pero repartió culpas entre las autoridades locales. FOTOS: El Colombiano
hace 4 horas
bookmark

El presidente Gustavo Petro se refirió este jueves a la reducción histórica de homicidios con la que cerró Medellín en febrero pasado, que se convirtió en el mes con menos asesinatos en 50 años en la capital antioqueña.

Aunque el hito ya había sido informado por la Alcaldía de Medellín desde el fin de semana pasado, el primer mandatario aprovechó la coyuntura para reclamar como suyo el comportamiento de esos indicadores, planteando que serían producto de los diálogos que su gobierno viene entablando con los líderes de las estructuras armadas del Valle de Aburrá recluidos en la cárcel de Itagüí.

Le puede interesar: Así llegó Medellín en 2024 a tener la menor tasa de asesinatos en 82 años

“La reducción de la tasa de homicidios de Medellín, como la de Nariño y Barranquilla, tiene una causa, así no le guste al alcalde: es la política de paz de mi gobierno la que ha reducido la tasa de homicidios de Medellín”, dijo Petro, reclamando para sí mismo ese logro.

El pronunciamiento del presidente reabrió la discusión sobre los factores que están asociados a la reducción de los homicidios en Medellín. Asimismo, generó debate por contrastar con otras declaraciones emitidas por el primer mandatario hace menos de cinco meses, en las que aludió a la situación de los homicidios como un problema crítico, pero aprovechó para repartir culpas entre las autoridades locales.

“Pónganse pilas, porque su alcalde está dejando crecer de nuevo la tasa de homicidios en Medellín. Fracaso total de la seguridad verdaderamente humana en Medellín”, expresó en octubre de 2025, también a través de un trino.

En medio de ese panorama ha surgido la pregunta de qué tan directa ha sido la incidencia de esas conversaciones de paz emprendidas por el Gobierno Nacional –a propósito en cuidados intensivos desde comienzos de febrero pasado– o si el tema se estaría simplificando demasiado, justo en plena contienda electoral.

Lo que dicen las estadísticas

Para analizar la situación, lo primero que debe revisarse es el comportamiento histórico de los asesinatos en Medellín, cuya reducción está lejos de ser asunto de un solo gobierno nacional o local.
El compendio histórico de estadísticas del municipio muestra que a partir de 1976 Medellín comenzó a experimentar un incremento sostenido en los homicidios, en un auge atribuido a la aparición de las mafias del narcotráfico y de múltiples estructuras armadas en los barrios.

De un total de 205 homicidios en 1975, la ciudad pasó a 322 en 1977, 1.031 en 1981, 2.291 en 1987 y llegó a un techo de 6.809 en 1991, año en que la capital antioqueña fue considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo.

Lea también: “La Paz Total se volvió el aliciente para que las bandas delincan en todo Antioquia”: secretario de Seguridad de Antioquia

Esas voluminosas cifras se mantuvieron hasta mediados de la década de 1990, periodo en el que, a pesar de la muerte de Pablo Escobar, la violencia mutó con el surgimiento de nuevos capos, la segmentación de las milicias urbanas y la aparición de grupos paramilitares que se sumaron a la guerra.

Fue en la década del 2000 cuando los homicidios tuvieron su disminución más pronunciada, pasando de 3.678 asesinatos en 2001 a 771 para 2007.

Esta disminución se asoció sobre todo a un reacomodo del poder entre las bandas que operaban en la ciudad, que entre 2003 y 2004 trazaron límites invisibles y en su mayoría quedaron bajo el mando de alias Don Berna.

Fue también este periodo en el que Medellín comenzó con una inversión social de largo aliento y en múltiples barrios con altos índices de violencia, como Santo Domingo, se detonaron proyectos como el primer metrocable, la construcción del Parque Biblioteca España, entre muchos otros.

En 2007, por primera vez desde 1983, los homicidios estuvieron por debajo de los 1.000.

Siga leyendo: EXCLUSIVO | La deuda de sangre que el asesinado capo Santiago Gallón Henao tenía con la mafia de Irlanda

Entre 2008 y 2013 hubo un nuevo repunte, a raíz de la captura y la extradición de alias Don Berna a Estados Unidos. El pacto entre bandas quedó fragmentado y dos facciones, lideradas por alias Sebastián y Valenciano, emprendieron una confrontación.

Por aquellos años, un nuevo grupo conocido como Los Urabeños, que luego derivó en lo que hoy se conoce como el Clan del Golfo, también irrumpió en el Aburrá y comenzó a tejer alianzas con estructuras locales.

Tras alcanzar nuevamente un pico de 2.186 asesinatos en 2009, la ciudad volvió a experimentar otra caída sostenida en la violencia a partir de ese año, llegando a los 499 homicidios en 2015.

Mientras tanto Sebastián como Valenciano fueron capturados, el primero en Girardota y el segundo en Venezuela, las bandas empezaron a abstenerse de enfrascarse en esas guerras, para no llamar la atención de la Fuerza Pública.

A partir de 2015, Medellín no volvió a tener picos significativos en los homicidios y en 2020, año de la pandemia, llegó a los 373 asesinatos.

Hasta hace un mes, el punto más bajo había sido 2024, que cerró con 310 homicidios. En ese mismo año, abril y mayo fueron los meses menos violentos de la historia reciente, con tan solo 17 homicidios. Fue en ese contexto que en febrero de este 2026, la cifra de 11 asesinatos hizo de ese mes el más pacífico en la historia de Medellín desde el último medio siglo.

Si bien expertos en seguridad coinciden en que el comportamiento de estas cifras está especialmente influido por los pactos y treguas que se transan en el bajo mundo, dejar por fuera el devenir de las estrategias de seguridad locales y atribuir exclusivamente la reducción a un espacio de diálogo se quedaría corto.

Lea más: Hermano de cabecilla criminal fue uno de los muertos en la masacre en la vía de acceso a Titiribí, Antioquia

Cabe recordar además que, precisamente a comienzos de febrero pasado, uno de los principales líderes de la Mesa de Paz de Itagüí, Freyner Alfonso Ramírez García, alias Carlos Pesebre, calificó de “improvisadas” y “estancadas” esas conversaciones.

“Se ha actuado con improvisación, sin asesoramiento profesional y a veces con desdén, aun sabiendo que es una de las mesas más sólidas de las que tiene abiertas la Paz Total del Gobierno Petro”, expresó Ramírez.

Lejos de abrir el diálogo a la sociedad, aislaron la mesa, lo que provocó suspicacias entre quienes se oponen a la agenda de paz del Gobierno Nacional. Así, la mesa quedó supeditada al curso de la contienda electoral. Todas estas situaciones nos han generado un alto grado de inseguridad jurídica y física, tanto a nosotros como a nuestras familias y a líderes sociales que, sin tener que ver con las estructuras, le apostaron a la paz”, añadió.

Aunque tras la salida de Carlos Pesebre del espacio, la senadora Isabel Zuleta le salió al paso a las críticas y aseguró que ya habría compromisos generales acordados, lo cierto es que dichas conversaciones se quedaron a la espera de un marco jurídico que ahora quedaría en manos del Congreso entrante.

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida