Informalidad del sector, calidad en la oferta, bilingüísmo, conectividad entre regiones y sostenibilidad ambiental son los desafíos en que coincidieron agentes y operadores que concurren en la edición 36 de la Vitrina Turística de la Asociación Colombiana de Agencias de Viaje y Turismo (Anato), que comenzó ayer en Bogotá.
Por eso es prioritario para esta industria de alto potencial de crecimiento que comiencen a superarse estas talanqueras para superar los 5,09 millones de visitantes extranjeros que tuvo el país en 2016, según cifras oficiales.
El mal de todo los males es la informalidad del sector. En el país hay 24.000 empresas turísticas formalizadas, pero estimativos de Anato apuntan a que las informales pueden duplicar esta cifra.