“En general, Colombia es uno de los países con desempeño más consistente en lo que respecta al gasto en comercio electrónico. Los datos externos muestran que se distingue por su demanda en moda y accesorios, donde supera el crecimiento promedio interanual del continente”.
De esa forma, el proveedor de servicios de pago en línea PayU describe cómo ha evolucionado el e-commerce (comercio electrónico) en el territorio nacional durante el último año, en el que incentivos como los días sin IVA llevaron a que los volúmenes de transacciones digitales incrementaran 54 % entre 2019 y 2020 en los registros de esa plataforma.
“Con la llegada de la covid-19, la forma en que conocíamos las empresas dejó de existir; incluso las grandes compañías que tenían su negocio principal en .com debieron reinventarse a sí mismas”, describe Mónica Vergara, responsable comercial para Norte América Latina y country manager de PayU Colombia.
Según la experta, “varias firmas tuvieron que migrar su modelo de negocio físico al online de la noche a la mañana y otras duplicaron sus operaciones en línea”, lo cual se refleja en cómo han crecido los diferentes segmentos.
Así, en el país hay 22 millones de compradores en línea y una penetración del comercio electrónico del 43 %, según cifras de ese proveedor de servicios. El año pasado, particularmente, la categoría de moda y accesorios observó el mayor incremento de la demanda respecto a 2019 con un 124 %, mientras que educación tuvo una variación del orden de 73 %, belleza y cosméticos 70 % y productos digitales 62 %.
Pero esta no es una tendencia colombiana exclusivamente, sino que se está dando en toda América Latina, región que PayU llama “la nueva potencia del comercio electrónico”. Las cuatro categorías en cuestión se expandieron a doble dígito en el promedio de países evaluados: Colombia, Panamá, Argentina, Brasil, Chile, Perú y México.
Además, la plataforma exalta que la penetración móvil, el aumento de los niveles de acceso a Internet y la creciente inclusión financiera en general “están impulsando a los consumidores a comprar en línea, mientras que las nuevas regulaciones e innovaciones están mejorando aún más la seguridad de los pagos”.
Para el caso específico de Colombia se destacan las políticas para estimular la demanda, como los mencionados días sin IVA en junio, julio y noviembre –de los cuales dos priorizaron las ventas digitales–. Estos tuvieron gran injerencia en la medida que se procesaron más de 81 millones de transacciones, por lo menos en lo que a PayU respecta.
Incluso, según registros de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) en esas tres jornadas el país movió 13,9 billones de pesos, cerca de 1,3 % del PIB, y particularmente en el segundo y tercer día, en los que se priorizó la virtualidad, se transaron 2,7 y 5,8 billones de pesos, respectivamente.
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