<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

¿La guerra será por los alimentos? Así buscan las potencias asegurar su comida

La pandemia y el conflicto ruso hizo que los ojos de las potencias se posaran sobre los alimentos, buscando ser protagonistas en los mercados mundiales, y así garantizar su soberanía alimentaria.

  • América Latina se ha convertido en una de las regiones que más alimentos envía hacia potencias como Estados Unidos y China; lo que resulta ser una ironía, pues siendo una gran despensa agrícola sufre una profunda inseguridad alimentaria. Foto: Julio César Herrera
    América Latina se ha convertido en una de las regiones que más alimentos envía hacia potencias como Estados Unidos y China; lo que resulta ser una ironía, pues siendo una gran despensa agrícola sufre una profunda inseguridad alimentaria. Foto: Julio César Herrera
¿La guerra será por los alimentos? Así buscan las potencias asegurar su comida
10 de junio de 2023
bookmark

Se estima que para el año 2050 el planeta tendrá 9.800 millones de habitantes, lo que requerirá que se produzca un 60% más de comida para satisfacer la demanda nutricional. Este panorama, con unos recursos cada vez más limitados, ha provocado que la soberanía alimentaria de los países se convierta casi en un grito de batalla.

Y es que con la pandemia de covid-19 y la invasión de Rusia a Ucrania quedó en evidencia la vulnerabilidad del sistema alimentario global. Por un lado, la crisis sanitaria puso en jaque, entre otras cosas, al transporte de la producción, a la adquisición de insumos y a la contratación de mano de obra. Por otro, la guerra rusa empeoró la escasez y la hambruna mundial, pues solo estos dos países representan el 29% de las exportaciones de trigo, el 19% de las de maíz y el 80% de las de aceite de girasol.

Lo anterior hizo que ya el centro de las miradas no fuera el agua o el petróleo sino los alimentos, convirtiendo a la agricultura y la alimentación casi en mercancías globalizadas, pues los países comenzaron sus propias carreras por alcanzar y proteger la comida de su población.

¿Nueva herramienta de control?

Para Jaime Alberto Rendón Acevedo, director del Centro de Estudios e Investigaciones Rurales de la Universidad de La Salle, Rusia, amparado en los conflictos territoriales optó por la guerra a Ucrania, pretendiendo hacer ‘moñona’ con alimentos, agroinsumos y energía.

Mientras tanto, dijo, los chinos y los árabes han optado por la “guerra de los mercados”, ya que esta sería “menos riesgosa y seguro más efectiva, ademas de que con sus enormes capitales les da para apropiarse de lo que les interesa”.

En este sentido, Rendón hizo hincapié en cómo esas potencias como Emiratos Árabes Unidos (EAU) y China buscan ser protagonistas en los mercados mundiales, con miras a garantizar su soberanía alimentaria. “Es decir, no quieren hacer depender a sus sociedades de los alimentos foráneos sino apropiarlos aun cuando ello implique controlar mercados en otras latitudes”, añadió el analista.

El botín colombiano

América Latina se ha convertido en una de las regiones que más alimentos envía hacia potencias como Estados Unidos y China; lo que resulta ser una ironía, pues siendo una gran despensa agrícola sufre una profunda inseguridad alimentaria. (Ver Para saber más).

Dentro de la región, y según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Colombia es el cuarto país con mayor disponibilidad de tierras aptas para la producción agrícola, y el tercero en disponibilidad de agua y diversidad climática. Así mismo, la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), da cuenta de que el país tiene cerca de 42.940 empresas dedicadas a la producción de alimentos.

Precisamente, esta sería una de las razones por las que los multimillonarios conglomerados árabes pusieron sus ojos en la industria de alimentos colombiana, específicamente en una empresa tan diversificada como Nutresa, pues el mercado de los Emiratos es insípido: el escaso sustento del país en la agricultura producto de las altas temperaturas, la falta de tierra apta para cultivar y la escasez de agua, hace que este territorio desértico tenga que importar el 90% de sus alimentos y bebidas.

“Cuan equivocados estaban todos aquellos que creían que los Gilinski, soportados en sus aliados árabes, habían emprendido una operación de venganza contra el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) con el objetivo no solo de arrebatarles a Bancolombia sino de acabarlos (...) No, esto no es un juego banal de poderes ni de egos. Como decía Carville: ‘es la economía, estúpido’, y en esta prevalece siempre el mediano y largo plazo. Y los Gilinski han demostrado que son más estratégicos a lo que aparentan”, recalcó Rendón.

De esta manera, con la firma del memorando de entendimiento por Nutresa, Sheikh Tahnoon Bin Zayed Al Nahyan, presidente de International Holding Company (IHC), y la familia Gilinski se quedan con una holding que contabiliza un patrimonio de $10,5 billones, está presente en nueve líneas de negocio —cárnicos, galletas, chocolates, cafés, helados y pastas—, y es considerada la más sostenible en su segmento, según el Índice mundial de Dow Jones.

Para Javier Mejía Cubillos, profesor de la Universidad de Stanford, esto da respuesta a una de las principales prioridades de los Emiratos Árabes: asegurar la provisión de comida.

Infográfico

“El jeque le ha apostado a mercados emergentes desde hace más de una década para ampliar su operación y a la vez adquirir acciones clave en el sector de la seguridad alimentaria, o de tecnología agrícola, que son de su interés debido a que las condiciones áridas y desérticas del país los obliga a depender de las importaciones”, anotó Mejía.

Así, aunque varias son las miradas sobre los conflictos e intereses de los árabes y los Gilinski por las empresas antioqueñas, a todas luces Nutresa es un negocio ganador y estratégico que, conforme pasen los años cobrará aún más relevancia, pues, además, Tahnoon Bin Zayed Al Nahyan robustecerá sus otros negocios de alimentos: posee compañías como la avícola Al Ajban Chicken; y las procesadoras y distribuidoras de pescados, Asmak, y de comida Zee Stores.

Sobre esto, Rodolfo Correa, exsecretario de Agricultura de Antioquia, opinó que el hecho de los EAU adquieran Nutresa efectivamente abre la puerta al reconocimiento de las nuevas dinámicas geopolíticas y geoeconómicas alrededor de las cuales se está moviendo el mundo.

Pese a que Nutresa seguirá físicamente en Medellín, resulta lógico reconocer que la ruta será la del incremento de la producción con fines de exportación, y especialmente el aprovisionamiento del mercado árabe. No es exageración decir que quien controla la comida controla los pueblos”, dijo.

Sin embargo, otra es la mirada de Andrés Valencia, exministro de Agricultura de Colombia, quien afirmó que la llegada de los árabes al país ayuda a consolidar el panorama de la inversión extranjera en el sector de alimentos y/o de su comercialización.

“Las grandes superficies donde se comercializan los alimentos en Colombia tienen una fuente importante de inversión extranjera. Para el caso de la producción, y en lo específico para Nutresa, seguramente consolidará su estrategia de internacionalización, ya que esta empresa es un importante jugador en el mercado de Latinoamérica y los Estados Unidos”, dijo Valencia.

Y agregó que lo que es probable que ocurra es que la multilatina amplíe su horizonte comercial hacia África y Medio Oriente, y en particular hacia EAU. “Ello seguramente requerirá (en caso de que no lo hayan hecho) de algunas inversiones adicionales para adecuar sus métodos de producción con el fin de que sean compatibles con las leyes islámicas”, dijo el exministro.

China: hambre de granos latinos

Pese a que es una de las grandes despensas globales de alimentos, China está importando cada vez más productos agrícolas, aumentado en más del 70% su reserva estratégica de comida.

Esto, para los analistas, ha sido producto de los coletazos que dejó la guerra entre Rusia y Ucrania, lo cual despertó el temor del gigante asiático a una escasez, la cual se agravaría con el acelerado ritmo de consumo de su población.

Para Correa, esta fiebre importadora de China por maíz, soya, cebada y trigo convirtió a Suramérica en un granero estratégico, ya que las cantidades de consumo del país ya han superado las de su producción.

China está comprando aproximadamente el 53% de los granos de soya en el mundo y el 28% de aceite de soya. Por esto acude a los mayores productores de este alimento que son Estados Unidos, Brasil y Argentina. Sin embargo, China estaría viendo más atractivos a los países latinoamericanos porque que EE.UU, uno de sus principales distribuidores, aumentó los aranceles a la exportación de grano”, anotó Correa.

Así, para analistas como Rendón la inversión árabe, china, europea y estadounidense en países como Colombia continuará, no solo en los sectores de alimentos sino en otros más. En este sentido, consideró, que “estas potencias están realizando una apuesta clara de inversión en América Latina. Algo que parece que apenas comienza, y ojalá que esto haga que en Colombia pasemos de las ideas dispersas a las acciones concretas”.

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD