“Por suerte o por la Divina Providencia, en varios episodios logré salvar mi vida solo por fracciones de segundos... o de centímetros”, escribió en un libro Germán Vargas Lleras sobre las veces en las que se le escapó a la muerte: perdió tres dedos en un atentado dentro del Congreso, salió ileso tras la explosión de un carro bomba en Bogotá y sobrevivió en un vuelo que casi se estrella en Nariño.