El 1 de junio de 1926, a pocos metros de donde está la Facultad de Minas, en Robledo, arrancaron las obras de la vía a Urabá. Un comité cívico, liderado por Gonzalo Mejía, sacó adelante la obra contra todo pronóstico. Hasta himno le compusieron. Esta es la historia de una de las épicas antioqueñas.