Hace ya un poco más de 15 meses que firmamos el pacto territorial entre universidades, empresas y el Estado con el fin de aumentar la inversión en actividades de Ciencia, Tecnología e innovación y pasar del 0,78 % de inversión en Antioquia como proporción del PIB al 1 % en el 2015 y 2 % en el 2018 respectivamente. A la fecha han firmado el pacto más de 2.000 organizaciones que definitivamente creen en la innovación como herramienta de sostenibilidad y crecimiento empresarial. Según el periódico Portafolio, en Antioquia fue el departamento en el que más empresas se liquidaron en 2014, con 14.261 casos, seguido del Valle del Cauca, derivado de razones como falta de ingresos como principal argumento, pero creo que la falta de innovación es también un factor definitivo. Una empresa con un buen producto innovador es capaz de generar ingresos necesarios para sobrevivir.
Después de haber realizado más de 1.000 encuestas en alianza con la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y el Centro Nacional de Consultoría y realizando unas extrapolaciones con el equipo de Ruta N y acompañados del observatorio de CTi de Colombia, concluimos que Medellín está invirtiendo 1,33 % de su PIB en ACTI (Actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación) sobre el PIB, pero cuando conmutamos Antioquia la cifra solo alcanza el 0,89 % del PIB antioqueño. La realidad es que el esfuerzo que hace Medellín no logra arrastrar a Antioquia para llegar al 1 % que estamos anhelando. La pregunta que nos debemos hacer es ¿Qué haremos en el departamento para que crezca la base empresarial y a su vez inviertan más en innovación?
Gran expectativa ha generado el anuncio del gobernador Luis Pérez de crear una gran empresa de desarrollo agropecuario con $500.000 millones, la cual puede dar un gran desarrollo al Departamento. Me parece que la idea como titular es atractiva, habrá que esperar cómo será su estructura, estrategia y de dónde saldrán los recursos, pero en lo que no se puede fallar es que esta gran empresa busque la forma de conducir a las empresas ya establecidas en el departamento y las que están por nacer hacia circuitos de innovación, para que verdaderamente puedan competir y no tengamos el deshonroso lugar de ser el departamento que más empresas cierra en Colombia y este cuatrienio sea el del salto tecnológico y la innovación.
Si Antioquia no hace la tarea que le corresponde en CTi, la verdad es que a Medellín con el Valle de Aburrá le quedará muy difícil arrastrar la inversión para lograr la meta que nos propusimos en el Gran pacto Medellínnovation.
Por esta razón el alcalde y el gobernador deben mirar una CTi sin fronteras y distanciamientos políticos, trabajando de la mano, direccionando conjuntamente las regalías para que estas tengan impacto, apoyando el aparato productivo para que desarrollen nuevos productos y servicios de la mano de las universidades, los centros de desarrollo tecnológico y las start ups emergentes, pero sobre todo invirtiendo más recursos. Sin Ciencia, Tecnología e innovación será muy difícil que Medellín y Antioquia puedan competir y aumentar su productividad global .
Regístrate al newsletter