En la vereda Buenavista, de Barbacoas, Nariño, sur de Colombia, el Eln cometió el más reciente de sus ataques. Un francotirador del grupo ilegal, según fuentes militares, mató al soldado Diego Rodríguez de un disparo en el cuello.
La semana pasada, el frente Domingo Laín, de esa organización subversiva, asesinó a dos conductores y quemó sus camiones en Fortul, Arauca.
El Eln dice querer el diálogo con el Gobierno y la sociedad colombiana, pero además de estos homicidios, no ha liberado a Odín Sánchez. La paz no se construye con muertos, secuestros y violencia.
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