El Parque Lleras empezó a formarse como zona rosa de Medellín hace 15 años. Su notoriedad en la vida nocturna ha sido indiscutible desde entonces. Pero en la actualidad afronta problemas de inseguridad e ilegalidad evidentes.
Uno de los más notorios es la presencia de ladrones que emplean escopolamina, una droga de gran riesgo para la salud humana y que acaba la autonomía de las víctimas y las convierte en blanco fácil de sujetos que las despojan de sus joyas y dinero y saquean sus cuentas bancarias. Urge la acción de la Policía Metropolitana contra este delito.
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