A la taza de café que se toma cada mañana solo llega el 5% del fruto inicial que los recolectores eligen y agarran durante cada cosecha. Hasta un 80% o más se desecha durante el proceso de producción, y uno de los componentes que suele terminar como residuo es el mucílago, la capa pegajosa ubicada entre la cáscara y el grano.
Lea: Profesoras del ITM, de Medellín, ganaron premio por dispositivo que ayuda a purificar el aire
Con la idea de aprovechar esta sustancia, considerada altamente contaminante, un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM) adelanta una serie de estudios para evaluar el potencial de este residuo en la regeneración celular y como posible factor protector contra el cáncer colorrectal.
En la investigación también participan la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) y la empresa cafetera Natucafé, ubicada en el municipio de Andes, en el suroeste antioqueño.
El origen del proyecto se remonta a 2018, cuando el Grupo de Investigación e Innovación Biomédica del ITM trabajó junto con la pequeña empresa cafetera en una investigación financiada por el entonces Ministerio de Ciencia para estudiar el efecto del café en la prevención del cáncer.
“Nosotros sabíamos que en la literatura científica hay varios estudios a nivel mundial donde comparan la población que toma café versus la población que no toma café, y esos estudios plantean que las personas que consumen café tienen una menor probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal. Además, entre más tazas se consumen, mayor es la protección”, le explicó a EL COLOMBIANO Sarah Röthlisberger Booth, investigadora del estudio.
A nivel mundial, ese tipo de cáncer es el tercero más frecuente: representa cerca del 10% de todos los casos de tumores y es la segunda causa más común de muerte por esta enfermedad. En Colombia también es el tercer tipo de cáncer más común y, según datos de la Cuenta de Alto Costo (CAC), entre el 2 de enero y el 31 de diciembre de 2025 se identificaron 52.301 casos en el país.
Además del número de casos y de su letalidad, actualmente el cáncer colorrectal ha despertado el interés de los investigadores por su aumento en adultos jóvenes: una persona nacida en 1990 tiene ahora cuatro veces más riesgo de desarrollar esta enfermedad, cuya incidencia ha aumentado dos puntos porcentuales cada año durante las últimas tres décadas, lo que podría convertirla en la principal causa de muerte por cáncer en personas menores de 50 años.
Continuando con el estudio del ITM, en esa primera investigación los caficultores de Natucafé les habían contado que estaban extrayendo el mucílago, un proceso para el que primero se debe despulpar el café maduro, retirar los granos, fermentarlos para que desprendan esa baba y, finalmente, lavarlos para separar la sustancia.
Hasta ese momento, lo único que sabían era que el mucílago tenía una capacidad antioxidante muy alta y comenzaron a desarrollar productos a base de él. Sin embargo, no tenían evidencia científica de los efectos protectores que podría tener esta sustancia.
Lo que hicieron los investigadores del Instituto fue comenzar a estudiar también el mucílago en el laboratorio, donde, como explicó Röthlisberger, cultivaron células de cáncer colorrectal obtenidas de un paciente con esta enfermedad. Luego las analizaron y las trataron tanto con café como únicamente con mucílago.
“De manera interesante, ya sabíamos que el café tenía un efecto protector, pero encontramos que, cuando tratábamos las células con mucílago, las células tumorales reaccionaban muy bien, es decir, se morían. En cambio, cuando aplicábamos mucílago a células normales de colon, estas no se morían. Es decir, el efecto se observa sobre las células tumorales, pero no sobre las células normales, que es justamente lo que uno quisiera: que aquello que se consume reduzca las células anormales sin afectar las sanas”, afirma la investigadora.
Estos hallazgos son considerados como “sorprendentes” por varios motivos.
El primero es que esto indica que el mucílago, que tiene el doble de capacidad antioxidante —compuestos que ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres, moléculas que, cuando se acumulan en exceso, pueden favorecer el envejecimiento y aumentar el riesgo de enfermedades—, cuenta con un potencial inexplorado. De hecho, esta es la primera vez que se estudian sus aplicaciones en el campo de la salud en el mundo.
Por otra parte, puede ser una solución medioambiental: esta sustancia generalmente se desecha en las aguas residuales y es altamente contaminante debido a su acidez, que puede llegar a afectar a las plantas y los animales que habitan en ecosistemas acuáticos.
Con el propósito de aprovechar sus beneficios y evitar que siga yéndose cañería abajo, en la investigación también se desarrollaron varias fórmulas elaboradas a base de mucílago, como panes, granolas, vinagretas y helados.
Como afirma Röthlisberger, estas conclusiones están lejos de ser el punto final del estudio. Lo que sigue es analizar qué ocurre en una persona cuando consume bebidas o alimentos elaborados con mucílago.
Le puede interesar: Beber más de una taza de café o té al día reduce un 18% el riesgo de demencia
“Cuando ingerimos alimentos, estos se transforman durante el proceso de digestión, de modo que lo que finalmente se absorbe al torrente sanguíneo es diferente de lo que inicialmente consumimos.
Entonces, habría que estudiar cuánto de esos compuestos llega realmente al torrente sanguíneo y de qué forma se absorbe. Ese tipo de análisis ya tendría que hacerse con pacientes, por ejemplo, dándoles a consumir el producto y luego tomando muestras de sangre para analizar qué compuestos aparecen allí”, detalla.
Aunque no han llegado a esa etapa, el grupo de expertos ya trabaja en un nuevo proyecto en el que simula en el laboratorio cómo sería ese proceso de digestión para aproximarse un poco más al proceso de absorción y a las diferencias entre el café y el mucílago.
Además, en el futuro también quieren seguir explorando cómo podría utilizarse esta sustancia en una terapia preventiva e identificar cuáles de sus múltiples compuestos son los responsables del efecto protector o si, por el contrario, es la acción conjunta de todos ellos la que produce los beneficios que han observado.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Para concluir, la investigadora destaca que lo más relevante es crear conciencia entre grandes y pequeños productores de café sobre las posibilidades del mucílago, para así contar con los recursos científicos y técnicos necesarios que permitan aprovecharlo y evitar que siga yéndose aguas abajo.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es el mucílago del café y por qué suele desecharse?
- El mucílago es una capa pegajosa que se encuentra entre la cáscara y el grano del café. Durante el proceso de beneficio del café suele eliminarse y terminar en las aguas residuales, donde puede convertirse en un contaminante debido a su acidez.
- ¿Qué encontraron los investigadores al estudiar el mucílago del café?
- Los investigadores observaron que, en pruebas de laboratorio, el mucílago provocó la muerte de células de cáncer colorrectal, mientras que no tuvo ese mismo efecto sobre células sanas de colon. Sin embargo, estos resultados corresponden a experimentos realizados en células y aún no han sido comprobados en personas.
- ¿Por qué el mucílago del café podría ser beneficioso para la salud?
- El estudio encontró que el mucílago tiene una capacidad antioxidante dos veces mayor que la del café. Los antioxidantes ayudan a proteger las células del daño causado por los radicales libres, aunque los investigadores aclaran que todavía se necesitan más estudios para determinar qué beneficios tendría ese potencial en seres humanos.