El chancletazo, el pellizco y el coscorrón no son formas de interactuar exclusivas del país. Eso viene desde las escuelas medievales, donde se usaban los golpes para corregir la escritura de un aprendiz. Pero esta ya no es la Edad Media y los contextos han cambiado.
Usar la violencia para obtener algo del otro “siempre será más fácil que conversar. El lenguaje nos cuesta porque es relativamente reciente. La revolución cognitiva tendrá unos 70.000 años apenas”, dice León Arango Barrientos, psicólogo clínico de la Universidad CES. Parece mucho tiempo, pero en términos del humano que llegó al mundo hace unos 2.000.000 de años, es poco.
La violencia ha sido usada como una manera para controlar y suprimir una conducta. En el libro Un terrible amor...