Respirar es un proceso involuntario. No hay que pensar para hacerlo, pero si pensamos, si reparamos en la forma en que respiramos, podemos detectar manifestaciones o señales del cuerpo que a veces no entendemos o simplemente pasan desapercibidas.
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Respirar es parar, sentir el cuerpo, lo que quiere decir. Es pensar ¿qué siento? ¿por qué estoy haciendo esto o quiero aquello?
–Respirar conscientemente es anclarse, estar en el presente. A lo que invito a mis paciente es a que observen que están sintiendo en ese momento: enojo, frustración... En una persona que tiene una relación inadecuada con los alimentos, por ejemplo, preguntarse ¿por qué quiero comer? ¿Qué me impulsa? ¿Por qué no me puedo contener? Esa pausa permite autoobservarse y a partir de ahí, reformular cuál es el paso a seguir. Se trata de usar la respiración a nuestro favor –dice el médico internista y neumólogo Oscar Muñoz Mejía quien con su hermana Sandra fundó el Instituto Respira Conciencia, un espacio para entender la respiración más allá de su función fisiológica.
–El desarrollo de una actitud consciente frente a la vida es un motor gigantesco para el bienestar, no solamente físico, sino integral –dice Oscar.
A lo largo de 15 años de ejercicio médico, Oscar ha entendido que la base de los problemas de salud de los pacientes está relacionada con la forma en que enfrentan, no sólo las enfermedades o padecimientos, sino la vida en general, las situaciones más cotidianas y banales, que pueden traducirse en estrés físico y emocional, que se va acumulando hasta desbordarse y salirse de control.
Lo veía, por ejemplo, en la relación de algunos pacientes con la comida, una relación muy mediada por las emociones que no se controlan, el paciente come en exceso, entonces hay obesidad y después pueden aparecer hipertensión, diabetes, enfermedad coronario... algo similar pasa con las adicciones como el cigarrillo, el licor y otras sustancias psicoactivas que afectan la salud con el tiempo. Los medicamentos pueden ayudar a contener, pero el problema es otro.
–Finalmente es una situación que solamente el paciente puede resolver, es un estado interior, lo que el paciente necesita es hacer una introspección, una reflexión más profunda de como se siente, de como está, pensar su relación con la enfermedad, con sus hábitos, con su entorno y otras dimensiones de su vida –dice Oscar.
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