Aunque el empleo sigue creciendo, más de la mitad de los nuevos ocupados están ingresando a la informalidad. Un informe de Crowe proyecta que Medellín y el Valle de Aburrá podrían cerrar 2026 con hasta 889.000 trabajadores informales, mientras sectores como comercio, restaurantes y alojamiento ya perdieron cerca de 17.000 empleos en el último año.