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¿A vicepresidenta de estrategia de EPM la sacaron por incomodar a Daniel Quintero?

Mónica Ruiz pasó de ser directiva influyente a ser incómoda para los intereses del alcalde.

  • Desde su cargo en la vicepresidencia de Estrategia, Mónica Ruiz tenía incidencia sobre decisiones relacionadas con Hidroituango y la planeación a largo plazo de EPM. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
    Desde su cargo en la vicepresidencia de Estrategia, Mónica Ruiz tenía incidencia sobre decisiones relacionadas con Hidroituango y la planeación a largo plazo de EPM. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
El Colombiano | Publicado el 07 de julio de 2022

Ser una de las últimas altas directivas por fuera de la cuerda del alcalde Daniel Quintero y tener una opinión independiente sobre el manejo de la compañía fue el principal pecado que le terminó costando el puesto a Mónica María Ruiz en EPM, quien hasta el pasado martes 5 de julio se desempeñó como vicepresidenta de Planeación y Estrategia.

En pocos meses, esta ejecutiva con una trayectoria de más de 27 años, pasó de ser una de las funcionarias más influyentes de la empresa a ser víctima de una “encerrona” que causó revuelo al interior de la compañía.

Según pudo reconstruir EL COLOMBIANO con base en testimonios recogidos al interior de la entidad, su salida no cayó bien entre los funcionarios más experimentados de la empresa, que veían su oficina como la última barrera de contención ante los manejos políticos que se han tomado la joya de la corona del conglomerado público de Medellín.

Pese al esfuerzo de la alta dirección por mantener el tema bajo el máximo hermetismo posible, desde el pasado martes la noticia se regó como pólvora en los pasillos del edificio inteligente.

Según coinciden varias fuentes, el inicio de la caída de Ruiz habría comenzado hace poco más de seis meses, en medio del turbulento panorama que se ha tomado la empresa por cuenta de temas como Hidroituango y sus cuestionados manejos políticos y administrativos.

Tras el revolcón que sufrieron la mayoría de las vicepresidencias de EPM, en donde han aterrizado fichas del círculo más cercano de Quintero y del gerente Jorge Carrillo, la voz de Ruiz comenzó a volverse una de las más incómodas.

Según ilustró una fuente enterada de ese conflicto, fue principalmente con los funcionarios de vieja data que la influencia de Ruiz comenzó a consolidarse, al ser una de las pocas en expresar sus reparos y puntos de vista en las decisiones de la empresa, en medio de un ambiente en el que la mayor parte de los vicepresidentes estarían concentrados en “marchar” al ritmo del piso 12 de la Alcaldía.

Aunque la mayor parte de los empleados consultados fueron cautos en precisar cuáles serían los conflictos concretos entre Ruiz y Carrillo, todos coinciden en que el tema de Hidroituango es uno de los más álgidos, sobre todo por la preocupación de que la obra sea entregada a empresas que pongan en riesgo su apretado cronograma para funcionar.

“El gerente ve una sombra en Mónica, porque obviamente es una funcionaria honesta y tiene credibilidad y liderazgo entre los empleados. Por eso la quiere lejos”, expresó un empleado.

Las primeras señales de lo que estaba por venir para Ruiz empezaron a hacerse más notorias en EPM a raíz de su ausencia en importantes reuniones de planeación y toma de decisiones, a las que empezó a faltar al parecer por no ser invitada por Carrillo pese a las funciones de cargo.

Así mismo, durante los últimos meses, las tensiones en la compañía han venido en aumento, a causa de los múltiples escándalos mediáticos y líos reputacionales, que van desde los líos para asegurar Hidroituango y el temor de muchas empresas a postularse para culminar la megaobra, entre otros.

Tanto para la Alcaldía como para la gerencia, las fuentes coinciden en que se ha convertido casi en una obsesión descifrar de qué oficinas estaría saliendo la información que se ha hecho pública sobre la empresa y, a raíz de su independencia, Ruiz habría sido una de las cabezas que habría quedado bajo sospecha.

La movida definitiva para sacarla de la empresa habría ocurrido a primera hora de la mañana del pasado martes 5 de julio, cuando, tras regresar de un periodo de vacaciones, Ruiz fue citada a una reunión con varios miembros de la junta directiva.

Aunque en EPM el papel ha pasado por muy pocas manos, entre los empleados es bien sabida la existencia de una declaratoria de insubsistencia con fecha del pasado 29 de junio que fue aprobada por ese órgano que reposa en una oficina de la compañía.

Durante la reunión de aquel martes, las opciones para Ruiz fueron claras. O daba un paso al costado y aceptaba ser nombrada en un cargo directivo en la filial Aguas Regionales de EPM, con sede en el municipio de Apartadó, o se arriesgaba a que el mismo gerente Carrillo tomara esa declaratoria ya firmada por la junta directiva y sacara la resolución final para declararla insubsistente

Luego de aquella cita, se formalizó la renuncia de Ruiz y hacia el final de la tarde la noticia se filtró a los medios de comunicación y terminó posteriormente siendo confirmada por el sindicato Sinpro, que en un duro comunicado calificó su salida como un “nuevo ataque al corazón de EPM”.

Escuche el desarrollo de esta noticia en el pódcast El Arranque de El Colombiano:

Aunque según pudo conocer EL COLOMBIANO, durante las últimas semanas la vicepresidencia de Estrategia y Planeación había venido siendo ocupada por encargo por una funcionaria identificada como Luisa María Pérez Fernández, aún no es claro quién sería el reemplazo definitivo de Ruiz.

Según aparece en las reseñas elaboradas directamente por EPM, tras una trayectoria que se remonta a 1994, Ruiz deja su cargo siendo una de las funcionarias más destacadas de la empresa, ocupando un rol fundamental en hitos como la creación del servicio de energía prepago o el manejo del proyecto EPM Sin Fronteras, en el que quedó plasmada la estrategia y visión comercial de todo el grupo empresarial desde 2012.

Para los empleados de mayor experiencia, la renuncia de Ruiz es vista con consternación, ya que es interpretada como una especie de mensaje por parte de la gerencia advirtiendo que ningún empleado al interior de la compañía, por más experimentado que sea, está inmune a ser “descabezado” si no marcha al ritmo de la administración municipal.

Para conocer su versión sobre el tema, EL COLOMBIANO consultó con EPM, pero hasta el cierre de esta edición la empresa señaló que no planeaba referirse al tema

Contexto de la Noticia

radiografía El breve paso de Ruiz por la gerencia

Mónica Ruiz es recordada por haber asumido la gerencia de EPM entre febrero y abril del año pasado, luego de que el exgerente Álvaro Guillermo Rendón fuera declarado insubsistente por el alcalde de Medellín, Daniel Quintero. Pese a que su llegada a ese cargo fue vista como una señal positiva en su momento, Ruiz fue sacada de esa oficina para permitir el aterrizaje de Alejandro Calderón Chatet, quien duró menos de una semana como gerente de la empresa tras tener inconsistencias en su hoja de vida.


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