El éxodo de migrantes cubanos desde Urabá camino a las selvas del Darién para evitar la deportación hacia Ecuador o Cuba se intensificó en los últimos días y es posible que en la bodega de Turbo, donde se llegaron a alojar más de 1.000 personas, apenas haya hoy unos 200 isleños.
Así lo confirmó a EL COLOMBIANO el secretario de Gobierno de Turbo, Emélides Muñoz, quien precisó que “si antes había unos 400 o 500 y por miedo a la deportación se han ido un 40 o 50%, puede que haya unos 200”, precisó.
Aclaró que pese a la partida masiva de migrantes desde el Waffe, a la localidad siguen llegando más errantes, pues es un problema que lleva años y no termina.
El fin de semana, Migración Colombia deportó a Cuba a 14 de un grupo de 16 que permanecían en sus dependencias en Bogotá y que fueron llevadas en un vuelo que partió el jueves desde Turbo.
En declaraciones a medios radiales, el director de Migración Colombia en Antioquia, William Patiño, indicó que desde Colombia no se han programado vuelos para llevar migrantes a México, porque en Colombia es un delito transitar con migrantes o extranjeros que ingresen al país de manera ilegal.
En Turbo, la Policía reparte volantes en los que se les advierte a los ciudadanos que por ayudar a los migrantes pueden verse envueltos en procesos penales, lo que originó un rechazo general de los pobladores, pues consideran que ninguna ley penal podría castigar un gesto humanitario con personas pacíficas y que están sufriendo.
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