En 15 sectores del municipio de Cañasgordas y el corregimiento Cestillal, la Corporación Autónoma Regional de Urabá, Corpourabá, detectó focos de caracol africano.
Roy Vélez Hernández, coordinador territorial de Nutibara de esta entidad, dijo que desde 2013 empezaron a notar la presencia de estos moluscos en Cañasgordas.
“Como los campesinos cuando los encontraban los metían a bolsas y los tiraban a la basura iban a dar al relleno sanitario, desde donde empezaron a dispersarse por toda la localidad”, comentó.
Dijo que la corporación está trabajando con los habitantes del casco urbano para ilustrarlos sobre los peligros y estragos que generan estos moluscos.
Especificó que a cada propietario de predios infectados les están entregando baldes, bolsas plásticas, guantes y tapabocas, para que no tengan contacto con estos animales.
Manifestó que la estrategia que están utilizando para aniquilarlos es acumularlos en bolsas en una bodega y cada semana se los lleva un vehículo recolector de desechos biológicos peligrosos y los lleva a incinerar.
Agregó que recientemente detectaron otro foco en el corregimiento Cestillal, en un sitio donde hay una obra en contrucción, a la que pudieron llegar en los materiales que traen de Santa Fe de Antioquia, población también está afectada por esta plaga.
A Cañasgordas pudieron haber sido introducidos por un vendedor de baba de caracol, dijo. En este momento, alertó el funcionario, en el casco urbano calculan que puede haber cinco caracoles por metro cuadrado.
Por último dijo que la preocupación que tiene es que se extiendan a la zona rural porque pueden arrasar los cultivos de café, principal renglón económico de la localidad.
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