El habitante de calle William Benavídez sería el autor del insólito asesinato del que fue víctima la joven Aixa Patricia González, el 5 de septiembre del año pasado.
Sucedió cuando ella transitaba por la carrera 65, en inmediaciones del cerro El Volador. Pocos minutos antes de las 6:00 de la tarde de ese sábado, Aixa y otra mujer transitaban por ese lugar en una moto cuando alguien les lanzó una botella que se quebró al golpearla en el casco y le provocó una herida en el cuello que a la postre fue mortal.
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Alcanzaron a trasladarla hasta un centro asistencial, pero un pedazo de vidrio le había quedado incrustado en la garganta y dificultó la labor del equipo médico para salvarle la vida. Según relató ayer el fiscal que presidió las audiencias preliminares tras la captura de Benavídez, el presunto autor, “ella se traslada, aún consciente, al Hospital San Vicente de Paúl, donde los galenos, en el triaje intentan salvarle la vida, pero al momento de hacer esta maniobra requirió una traqueostomía, pero no fue posible por el fragmento de vidrio que le quedó en la tráquea”.
A la cárcel
El presunto autor de este asesinato fue reseñado por las autoridades con los alias de ‘el Negro’ o ‘Quemallantas’ y fue capturado por miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) el pasado miércoles, en vía pública de la avenida Regional.
Lo privaron de la libertad porque durante las pesquisas sobre el crimen, los investigadores lograron ubicar y obtener declaraciones juradas de 2 hombres habitantes de calle que aseguraron haber estado en el mismo lugar de donde Benavídez habría arrojado la botella, conocido por ellos como ‘el Pozo’.
Lo señalaron y lo reconocieron en álbumes fotográficos. En uno de los testimonios, reproducido ayer por el fiscal, se dijo que “’el Negro’ estaba como a una distancia de 8 o 10 metros y se veía clarito. Vi cuando tiró la botella y escuché cuando estalló; al voltear vi a 2 muchachas en una moto que se orillaban más adelante. Los que estábamos ahí nos fuimos para evitar problemas, pero al rato llegaron policías y uno dijo que habían matado a una mujer”.
Las razones por las que ‘Quemallantas’ habría arrojado la botella no son claras. Él no aceptó los cargos que le imputaron por el delito de homicidio y el juez que realizó las audiencias decidió imponerle medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras se desarrolla el proceso en los estrados y se demuestra si realmente es culpable y es condenado por lo que hizo.
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