El comienzo de esta historia es en realidad el desenlace. La tierra se estremeció, sin previo aviso, en la madrugada del pasado lunes. Un rugido tremebundo salió de sus adentros y lodo y roca volaron por los aires. Fue tal el remezón, que el terreno se agrietó y 33 casas se fracturaron. Lo que sucedió no es más que el final de una historia de eones: el lodo, asentado hace millones de años, encontró una boca para escapar de su cautiverio.
Ocurrió en Necoclí, en la vereda Palmares Cenizosa. Sobre las 5:30 de la mañana, la comunidad hizo un llamado al consejo municipal de riesgo. El volcán de lodo había hecho erupción. “Esto generó la evacuación de 108 personas que están siendo atendidas en un albergue provisional. Los profesionales del Servicio...