El temor que vivieron los salgareños el 18 de mayo de 2015 se volvió a sentir el pasado Viernes Santo. Un aguacero, descrito por los pobladores como “nunca antes visto” cayó sobre el municipio e inundó algunas de las casas en las que fueron reubicados los damnificados de aquella avalancha.
Juan Fernando Restrepo Rodríguez, uno de los sobrevivientes de la tragedia que cobró la vida de 104 personas, narró que ese día el cielo amaneció encapotado. “Empezó a llover muy temprano y a las 8:30 a.m. era tanta el agua que se empezó a desbordar. Donde yo vivo hubo casas a las que se entró el agua porque se vino un barranco y tapó la canoa que es donde está el desagüe de las lluvias”, dijo.
Además: Sobrevivientes narran cómo fue la mortal creciente de...