Aunque el robo de carros en Medellín presenta este año una disminución del 22,5 %, el de motos está hoy con cifras elevadas, en especial en el Centro, Robledo y Buenos Aires.
Según estadísticas del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc), en 2016, hasta el 13 de agosto, se habían hurtado 3.042 motos, mientras que en igual período de 2015, la cifra llegó a 2.672. Según estos datos, el aumento es del 13,8 %.
La comuna que presenta el mayor número de hurtos es La Candelaria (centro,) con 604 casos. La sigue Robledo con 301; Buenos Aires, 254; Castilla, 240, y Aranjuez, con 239.
Llama la atención Buenos Aires, donde se pasó de 201 robos en 2015 a 254 este año, para un aumento del 26,4 %.
En el caso del hurto de carros, este año se han denunciando 468 casos, frente a 604 de 2015. Las comunas más afectadas por este flagelo son Belén, que pasó de 73 hurtos en 2015 a 79, y Guayabal, que en el 2015 tuvo 59 episodios y este año ya contabiliza 69, o sea el 16,9 % más.
Confianza de los dueños
El comandante encargado de la Sijín de la Policía Metropolitana de Medellín, mayor Luis Vargas, dijo que el 58 % de las motos hurtadas son por el sistema de halado, debido a la confianza de sus propietarios.
Relató que a los delincuentes que se roban las motos les pagan cifras que, en la mayoría de casos no superan los 500 mil pesos. Los receptadores (quienes las compran) las llevan luego a garajes o locales que arriendan por uno o dos meses. Allí, si están marcadas, las desguazan y comercializan las piezas que no tienen identificación.
Si no están marcadas, contó, recurren a la compra de motos viejas, en especial descartadas del mototaxismo en la Costa, y en el chasis de ellas montan los motores y las partes del vehículo hurtado, en especial los de último modelo, y se venden después como si fueran nuevas, pero a precios muy bajos.
En el caso del incremento de robos de carros en comunas como Guayabal y Belén, el oficial manifestó que la mayoría también son por el sistema de halado. Indicó que las vías de estos sectores, que en la mayoría son de comercio e industria, se han convertido en parqueaderos, lo que aprovechan los delincuentes. Además son sectores con calles amplias y con diferentes opciones de escape, hecho que permite evadir las cámaras de seguridad y la acción de las autoridades.
Cámaras de detección
El secretario de Seguridad de Medellín, Gustavo Villegas, dijo que con grupos especiales están luchando contra estas modalidades de hurto, pero pidió que el Gobierno Nacional nombre para Medellín jueces de extinción de dominio, para fortalecer esta lucha. Añadió que la ciudad, en cambio, sí tiene fiscales de extinción de dominio, pero hacen falta 50 investigadores del CTI.
Resaltó que la capital antioqueña hoy tiene 30 cámaras de detección de carros y motos robadas, pero no han tenido la eficacia esperada, ya que no están actualizados los sistemas de AZ (archivos de las denuncias de estos robos).
Agregó que de los 411 cuadrantes que tiene la ciudad, 102 están priorizados para combatir el robo de autos en las zonas donde las estadísticas informan sobre el mayor número de hurtos.
Otra de las estrategias que están implementando es la lucha contra los receptadores que comercializan las piezas y para ello es que están solicitando que se acelere la extinción de dominio.
Medellín, la más afectada
El presidente de Asopartes, Tulio Zuloaga, comentó que a pesar del control que se hace con el Registro Único Nacional de Tránsito, Runt, y del Sistema Integrado de Información Sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito, Simit, día a día se siguen presentando los robos de carros y motos, hecho que demuestra una debilidad en algunas secretarías de tránsito, en especial en la Costa.
De las motos detalló que son los vehículos que llevan la peor parte en este ilícito ya que el 60 % de los hurtos de vehículos son de este tipo por la facilidad para llevárselas.
Concluyó que este año, como van las cifras, en el país se va a llegar a 36 mil vehículos hurtados lo que sería un incremento del 7 % y Medellín es la ciudad más afectada.
US$320
millones son las ganancias al año de la delincuencia en el país por estos hurtos.