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María Vélez, la instructora paisa de inteligencia militar en el Pentágono

  • María Vélez fue reconocida en 2011 como la mejor instructora de las Fuerzas Especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. FOTO cortesía
    María Vélez fue reconocida en 2011 como la mejor instructora de las Fuerzas Especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. FOTO cortesía
  • María Vélez, la instructora paisa de inteligencia militar en el Pentágono
Publicado el 02 de enero de 2022

Esta es la historia de una de las instructoras más veteranas de la Inteligencia Militar de EE.UU.

Escribir un ensayo universitario sobre el cartel de Medellín le abrió a María Vélez la puerta de un mundo que jamás pensó conocer: el de los secretos de inteligencia y seguridad global del Pentágono, el corazón palpitante del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Por sus cabellos rojizos, tez albugínea y pecosa, muchos se equivocan sobre su lugar de origen y creen que es norteamericana, por eso ella lo remarca entre risas: “¡Yo soy paisa, paisa, paisa, criada en el Parque de Berrío!”.

Su historia comenzó décadas atrás, en una finca del municipio de La Estrella, donde abrió los ojos por primera vez. Se resiste a decir la fecha exacta del nacimiento, y se guarda el dato con el mismo recelo con que se niega a compartir información confidencial de su trabajo. “Si publica mi edad, no le vuelvo a hablar”, advierte, sin dejar de sonreír.

Es la menor de tres hermanos y asegura que llegó de sorpresa, pues sus padres no la habían planeado. Siendo una bebé de brazos arribó a la casa de los abuelos en la avenida La Playa, en pleno centro de Medellín, y allí pasó su infancia y adolescencia.

Los papás murieron por fallas cardiacas, así que su crianza estuvo en manos de los abuelos, que se preocuparon por cultivarle la intelectualidad y la independencia.

“Me inculcaron el amor por la literatura, la cultura y los buenos modales. Yo desde niña me ponía de pie cuando llegaba un adulto, quién iba a pensar que todo eso me serviría después, trabajando con militares”, expresa.

A María le tocó vivir en una Medellín inocente, en la cual el desarrollo industrial y la vida social se gestaban en los alrededores de la Basílica Metropolitana, Prado Centro y la iglesia de La Veracruz. No había milicias urbanas, ni sicariato ni carrosbomba.

“Las mujeres de mi época solo teníamos un camino: casarnos, tener hijos y tolerar las mozas de los maridos. Yo me sentía muy independiente y dije ‘esto no es para mí’”, recuerda.

Aunque no había ido a la universidad, a punta de tutores privados logró aprender francés, italiano y portugués. Con la idea de perfeccionar el inglés, agarró su maleta y se fue para Estados Unidos en 1965, a la edad de 26 años, “siendo una solterona con la que nadie se iba a casar”.

Asedio militar

Su habilidad para los idiomas le ayudó a conseguir su primer empleo en la ciudad de Chicago, como traductora en la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés), que financia proyectos para fomentar el progreso en otros países.

“Estando recién llegada, mi jefe se tuvo que ir a Perú. Me dijo que me quedara encargada de la oficina y que no le robara el dinero”, cuenta María. La desconfianza no la amilanó y, revisando documentos, encontró errores en una publicidad de la agencia en Argentina, y los corrigió.

A raíz de esto, recibió una llamada de la Corporación Argentina de Productos Agrícolas, interesada en la financiación de Usaid. “Cuando volvió mi jefe, yo había conseguido un contrato de 300.000 dólares con esa corporación. Me nombró vicepresidente internacional y empecé a viajar por todo el mundo”.

La ilusión de entrar a una universidad nunca abandonó a María y tuvo su oportunidad en el Lake Forest College, de Chicago. “Me recibieron en el Departamento de Sociología y después me pasé al de Relaciones Internacionales, donde me di cuenta que la política corría por mis venas”, dice.

Era 1980, justo cuando el negocio de la cocaína despertaba para devorarse al planeta. El periódico The New York Times publicó un reportaje sobre Pablo Escobar y el Clan Ochoa, que tuvo un profundo impacto en María: “Esto va a cambiar a Colombia para siempre”, pensó.

Investigó el fenómeno a fondo y escribió un ensayo titulado “El cartel de Medellín, su influencia en Colombia y el mundo”, en el que pronosticaba que, sin importar los millones de dólares que la Casa Blanca invirtiera para evitarlo, el tráfico de cocaína se expandiría por todas partes.

Con el auspicio de sus profesores, y siendo apenas una primípara, expuso su ensayo en un importante evento académico, el Congreso Mundial de Política de EE.UU., al cual suelen asistir miembros de las agencias de seguridad.

“Empecé a recibir llamadas de funcionarios de Inteligencia Militar, que me preguntaban sobre el ensayo. Me citaron a una base en Arizona, en la frontera con México, y esa fue mi primera reunión con oficiales del Ejército, siendo yo la única mujer del lugar”, dice.

Le propusieron coordinar un equipo de intervención especial en Colombia, para lo cual tendría que realizar un entrenamiento militar durante un año, prácticamente como una espía de las películas de James Bond. “¿Cómo así? ¿O sea que ustedes me darán una pistola y yo la voy a tener que disparar? ¡No, por Dios, yo soy pacifista!”, les dijo, y rechazó el trabajo.

Los militares le siguieron insistiendo hasta que, con el compromiso de dedicarse solo al análisis de riesgos, al menos al principio, se enroló como subcontratista del Departamento de Defensa, llegando a laborar en el Pentágono y en diferentes guarniciones a lo largo del país. Sus primeros sujetos de estudio fueron los carteles de Medellín, Cali y Sinaloa.

Reconocimientos

María se convirtió en una analista de seguridad, experta en tecnologías de vigilancia y monitoreo, en crimen organizado transnacional y en la delincuencia que actúa en las fronteras de los países latinoamericanos, “entre otras cosas que no puedo decir, porque son clasificadas”, enfatiza.

En los 80 y 90 aportó sus conocimientos a las Fuerzas Especiales de las FF.MM. estadounidenses y expandió sus estudios a otras latitudes, como China, África y Europa.

En 2001 fundó su propia empresa, Latin Trade Solutions (hoy llamada Red Team Group), con la que no solo asesora a agencias públicas en el manejo de riesgos potenciales, sino también a empresas privadas que buscan hacer negocios en el exterior.

Al año siguiente la Gobernación de Pennsylvania la incluyó entre las 50 mujeres más destacadas en la esfera de los negocios en ese Estado (Best 50 Women in Business). En 2007 se convirtió en instructora de las Fuerzas Especiales de la Fuerza Aérea de EE.UU. y en 2011 recibió el galardón Ellis Award como la mejor profesora de la Escuela de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea.

Mientras cosechaba esos y otros logros, despertó el interés de Jordan Berliner, un administrador de empresas estadounidense. “A los 39 años me casé con él, ¡porque me insistió mucho!”, cuenta la señora Vélez de Berliner, estallando en carcajadas.

Aún así, no tuvo descendencia. “Valoro a quienes se dedican a ser madres, pero a las mujeres profesionales les digo que no sacrifiquen su carrera por nadie”, opina.

La antioqueña ha atestiguado en primera fila las transformaciones de la criminalidad en el mundo, la manera en la que el terrorismo evolucionó a microrredes en distintos continentes y la ciberdelincuencia tocó la puerta de cada nación (ver el recuadro).

Con los datos que ha dado en esta entrevista, ya podemos hacerle contrainteligencia a María y aproximarnos a la fecha de su natalicio, aunque la pregunta por su jubilación no le hace gracia. “Sigo activa, trabajo 90 horas a la semana y no me pienso retirar”.

Hoy vive con su esposo en Carolina del Sur, y pasa sus días entre las bases militares y las universidades en Washington, donde dicta cátedras de Inteligencia a los futuros agentes de seguridad de distintos gobiernos.

Sin embargo, en la distancia no olvida a su amada Medellín, y exclama: “Para mí, esa debería ser la capital de Colombia, porque los paisas tenemos un empuje que nadie más posee, aprovechamos las oportunidades y asumimos los riesgos cuando aparecen”.

maría vélez de berliner Analista de inteligencia y contratista del Pentágono en EE.UU.

Contexto de la Noticia

entrevista Las principales amenazas en Colombia y el mundo

¿Cuál es la principal amenaza a la seguridad global?

“El foco internacional en este momento está en lo que ocurre en China, Taiwán y Ucrania, y está bien preocuparse por eso, pero la mayor vulnerabilidad en Inteligencia y seguridad en el mundo está en el área cibernética. Es la que presenta la mejor oportunidad de avance, y también la que puede causar un daño tremendo, que será difícil atribuirle a una persona o país, porque se puede hacer hoy de manera pequeña y programarse para que aumente con los años. Estos programas pueden afectar el transporte terrestre, marítimo y aéreo; las finanzas, distribución de comidas y prácticamente lo que sea. Digan lo que digan los gobiernos, el mundo no está preparado para un ataque de ese tipo”.

¿Cómo se puede conjurar ese riesgo?

“Hay que ponerle cuidado a China, porque nos guste o no, es el país más avanzado en ciberseguridad y cibervigilancia. Es importe profundizar los conocimientos en inteligencia artificial y educar a las personas en informática, para poder enfrentar estos desafíos. La preparación debe incluir entrenamiento para entender el idioma y la cultura de los rivales, para meterse en su mente y entender cuáles son los objetivos de los demás. No se puede ganar ninguna guerra si no se entiende al enemigo, y eso lo dijo Sun Tzu (autor de ‘El arte de la guerra’) hace muchos siglos”.

¿Y cuál es la principal amenaza en Latinoamérica?

“La inseguridad personal y la inseguridad institucional. Desde México hasta Argentina, salir a la calle es un riesgo, porque todo el mundo está expuesto a robos y violencia, en unos países más que en otros. Esto viene de la mano con la falta de confianza en las Instituciones y la Fuerza Pública, por la corrupción, y lo que estamos viendo es que la gente está buscando justicia por mano propia, porque no cuenta con la Policía. Esto es algo supremamente peligroso”.

¿Qué opina de la seguridad en Colombia?

“Si la gente no tiene oportunidades de educación, empleo decente y salud, no se podrá romper el ciclo de la criminalidad. Otro factor inquietante es lo que ocurre en Venezuela y cómo eso afecta a Colombia. No comparto que EE.UU. use a este país como plataforma para sacar a Nicolás Maduro del poder, porque lo que pase en Venezuela, a Colombia le toca de rebote y ahí lo estamos viendo: 2 millones de personas llegando a buscar trabajo a un país donde no hay empleo. La obsesión colombiana con Maduro tiene que terminar, más bien hay que fijarse en dos personajes: Diosdado Cabello (vicepresidente del Partido Socialista Unido) y Vladimir Padrino (ministro de Defensa); el primero no negociará, pero el segundo sí, y él es el que tiene a los militares de su lado. Si EE.UU. quiere hacer algo en Venezuela, que lo haga directamente, sin usar a Colombia”.

¿Y cómo ve a Medellín hoy?

“Esta ciudad le ha dado a Colombia lo mejor y lo peor. La inseguridad en el Centro y partes bajas de El Poblado debe ser contrarrestada de forma urgente, y en las demás comunas se necesita una presencia institucional más confiable, para que las bandas no las manejen. Admiro mucho a la Medellín de hoy, por su dedicación al emprendimiento y la innovación”.

radiografía una vida dedicada al análisis

En la biografía profesional de María Vélez de Berliner se destacan varios logros, entre ellos:

- Doctorado Honoris Causa en Leyes, de Lake Forest College.

- Master en Relaciones Internacionales con especialización en Inteligencia y Seguridad, de la Universidad de Pittsburgh.

- Cinco certificaciones de excelencia por su trabajo de instructora para las Fuerzas Militares de EE.UU. (2010 a 2016).

- Docente de Inteligencia y Análisis Estratégico; y de Violencia Política y Terrorismo, en el Colegio de Estudios Profesionales de la Universidad de Washington.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.


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Los factores de violencia que Antioquia enfrenta en 2022

  • La desprotección de las áreas rurales, donde se han venido presentando los mayores actos de violencia, es un gran desafío para la seguridad en Antioquia. FOTO andrés camilo suárez
    La desprotección de las áreas rurales, donde se han venido presentando los mayores actos de violencia, es un gran desafío para la seguridad en Antioquia. FOTO andrés camilo suárez
Por: Nelson Matta Colorado | Publicado hace 1 hora

Contexto de la Noticia

inseguridad en las áreas rurales

De los 2.083 homicidios en Antioquia en 2021, el 54% ocurrieron en zona rural (1.135). De hecho, la primera masacre del 2022 fue en el campo, en la vereda Las Beatrices de Santo Domingo, a una hora del casco urbano, donde los sicarios mataron a cuatro personas en una finca.

Esta inseguridad rural, que va de la mano de la escasa presencia institucional, incluye atracos a fincas y a los conductores en vías secundarias e intermunicipales. El coronel Daniel Mazo, comandante de Policía Antioquia, anunció el plan “Finca más segura” para contrarrestar esos fenómenos.

tres disidencias de las farc en el territorio

En Antioquia delinquen tres grupos residuales de las Farc: el frente 18, liderado por “Ramiro”, en Ituango, Tarazá y Valdivia; el frente 36, de alias “Cabuyo”, en Briceño, Valdivia, Yarumal, Santa Rosa de Osos, Campamento, Angostura, Guadalupe, Toledo, Anorí y Carolina del Príncipe; y el frente 5°, de “Mamarrón”, en Ituango, Peque, Sabanalarga, Toledo y San Andrés de Cuerquia. Tienen alianzas con la confederación de disidentes “Segunda Marquetalia” y se dedican al narcotráfico, extorsión y minería ilegal. Tras la captura de “Mamarrón” el pasado 19 de enero, el comandante de la 7° División, general Juvenal Díaz, dijo que el grupo quedó desmantelado, pero sus redes de apoyo siguen activas y fuentes de inteligencia aseguran que “Diomer”, el subcomandante, asumiría las riendas.

El eln y sus tentáculos en cinco subregiones

La guerrilla del Eln cuenta con 11 frentes y compañías en el departamento, que contabilizan cerca de 300 combatientes y 600 colaboradores de las redes de apoyo. Estos grupos están repartidos en las subregiones de Bajo Cauca, Nordeste y Magdalena Medio, con células en el Valle de Aburrá y el Suroeste. Se dedican al narcotráfico, extorsiones, terrorismo, minería ilegal, infiltración de protestas sociales, secuestros y vandalismo. Una de sus acciones recurrentes es el bloqueo de la vía que va de Medellín a la Costa Atlántica, en inmediaciones de Valdivia y Tarazá, quemando vehículos, poniendo explosivos o disparándole a la Fuerza Pública.

bandas del aburrá van por plazas de vicio

La expansión de las bandas del Valle de Aburrá es una dinámica que ya ajusta más de cinco años sin freno, y es la principal causante de las violentas disputas por las plazas de vicio en distintas subregiones. Según fuentes policiales y de Fiscalía, los grupos que extendieron sus tentáculos mediante el patrocinio o las alianzas con combos de pueblos, son “la Terraza”, “los Triana”, “la Miel”, “Pachelly”, “el Mesa”, “los Chatas”, “Limonar 1”, “la Unión” y “Picacho”. Los sicarios de “la Terraza” están causando disputas por el narcotráfico en Andes, Jardín y Támesis; los de “la Miel”, en Venecia”; los de “el Mesa”, en Carmen de Viboral, La Unión y Sonsón; “los de Pachelly”, en Yarumal y Santa Rosa de Osos.

atención a las zonas críticas del departamento

De las nueve subregiones de Antioquia, en seis hubo incremento de homicidios durante 2021: Norte, Urabá, Nordeste, Occidente, Magdalena Medio y Oriente. Las principales causas fueron los conflictos territoriales entre grupos armados, las disputas de bandas por el tráfico local de narcóticos y los problemas de convivencia. De esas, la más crítica es el Norte, con un aumento del 45%; esta zona no solo alberga a las tres disidencias de las Farc, sino también al frente Edwin Velásquez del Clan del Golfo, que las combate violentamente, situación que ha provocado desplazamientos. Le sigue Urabá, con 29,4% de aumento, donde preocupa el fenómeno de pandillas juveniles y sus peleas en Turbo, Apartadó y Chigorodó.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.

“Me dijo que me mataba desde el perro hasta la gallina más pequeña”, menor reclutada por alias “Mamarrón”

  • Junto con alias “Mamarrón” fueron procesados otros miembros de la disidencia del Frente 5° de las Farc FOTO: CORTESÍA FISCALÍA.
    Junto con alias “Mamarrón” fueron procesados otros miembros de la disidencia del Frente 5° de las Farc FOTO: CORTESÍA FISCALÍA.
Notas de la sección