Un motín iniciado por los 50 presos que hoy tiene la estación de Policía de Laureles, que reclamaban por falta de agua, permitió descubrir un plan de fuga que se fraguaba desde una de las celdas.
Carlos Mario Vanegas, personero delegado para los Derechos Humanos de Medellín confirmó que los detenidos tenían interrumpido el servicio de acueducto y por eso iniciaron la protesta. “Cuando estaban haciendo el conteo de presos, la Policía se dio cuenta de que estaban haciendo un hueco en uno de los calabozos”, explicó.
La Personería y la Defensoría del Pueblo gestionaron con las autoridades la normalización del suministro de agua, al tiempo que la celda donde se encontró el hueco fue evacuada y revisada. “Escuchamos las peticiones de ellos, que...