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Usan la estatua de Bolívar para encaletar el ‘vicio’

La guardan en un hueco de la pata de la escultura, a la que ya le robaron hace meses la espada.

  • Pese a la constante vigilancia de los policías que hay en el CAI vecino, la estatua del Libertador ya sufrió dos daños. Situación es reflejo de la decadencia social de la zona. FOTOS julio césar herrera
    Pese a la constante vigilancia de los policías que hay en el CAI vecino, la estatua del Libertador ya sufrió dos daños. Situación es reflejo de la decadencia social de la zona. FOTOS julio césar herrera
  • Según los vecinos el agujero fue hecho por “manos criminales” que hay en la zona. FOTO Julio César Herrera
    Según los vecinos el agujero fue hecho por “manos criminales” que hay en la zona. FOTO Julio César Herrera
  • A la estatua del Libertador ya le habían robado la espada hace cerca de seis meses. FOTO: Julio César Herrera.
    A la estatua del Libertador ya le habían robado la espada hace cerca de seis meses. FOTO: Julio César Herrera.
Publicado el 24 de agosto de 2022

Hace casi un siglo que la estatua ecuestre de Simón Bolívar se halla en el mismo punto, pero hace poco a una de sus patas le salió un agujero de zapato roto, como si Palomo hubiera vuelto a los trotes a los que su dueño lo tenía acostumbrado.

El hueco, que según los vecinos fue causado por “manos criminales”, se habría vuelto un escondite de sustancias alucinógenas para su venta en pleno parque. La situación con la estatua, a la que hace cinco meses le robaron la espada a plena luz del día, da cuenta de la crisis que atraviesa el Parque de Bolívar, la misma que se extiende a la Catedral Metropolitana y al barrio Villanueva.

Para quien acostumbra pasar por allí es evidente que el parque se divide en dos mundos. En las cercanías del CAI este espacio goza aún del brillo de orden y civilidad de antaño. Sin embargo, en las inmediaciones de la iglesia, el consumo de droga en espacios abiertos, la presencia de habitantes de calle, ladrones, hombres y mujeres que ejercen la prostitución y de inmigrantes malencarados es el paisaje para propios y turistas.

“Yo para venir al Parque debo hacer otra ruta, porque si me cruzo desde Caracas (calle 54) me salen unos tipos que me preguntan que para dónde voy, que yo por ahí no puedo pasar”, se quejó una visitante.

“¿Qué si el Parque de Bolívar es inseguro? ¡Niño querido! Este parque hace años dejó de ser atractivo por la inseguridad. El consumo de droga y los atracos son pan de cada día. Pero vea, no solo es acá. En el parque del Periodista, en el de Berrío y en la Plazuela Nutibara la cosa está igual o ni se diga”, agregó don Víctor, otro vecino.

Según los vecinos el agujero fue hecho por “manos criminales” que hay en la zona. <b><span class=mln_uppercase_mln> </span></b>FOTO<b><span class=mln_uppercase_mln> Julio César Herrera</span></b>
Según los vecinos el agujero fue hecho por “manos criminales” que hay en la zona. FOTO Julio César Herrera

“Pañitos de agua tibia”

Entrar a la Catedral Metropolitana causa dos sensaciones, la primera es olfativa, pues el aroma del incienso contrarresta la fetidez de la orina y las heces humanas que impregnan sus alrededores.

La segunda sensación es la de permanente inseguridad, pues es habitual encontrarse en sus bancas habitantes en situación de calle que vienen “a dormir la traba” o incluso de personas con otras pecaminosas intenciones como robar a los feligreses, como ya ha sucedido con dos grupos de turistas este año.

Los residentes, sobre todo los adultos mayores, se quejan porque ya no pueden disfrutar del espacio en las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde. “Uno con ganas de escuchar misa de 6 pero ya no se puede venir solo, toca venir en grupo para que no nos pase nada”, apuntó Marlen Dávila, una de las lideresas de la zona.

Leonardo Martínez García, párroco de la Catedral, confirmó el nuevo uso de la pata de la estatua, pero también señaló que la práctica sucede en todo el parque en rejas de alcantarillas y raíces de plantas.

“El problema no es dónde guardan la droga. El problema es la realidad que el parque está viviendo, pues es un reflejo de la sociedad del Centro y su alta concentración de expendios, de indigencia y de prostitución. Acá hay una realidad de descomposición social muy evidente”, apuntó.

Pese a las opciones de resocialización que se ofrecen, para el sacerdote el Parque de Bolívar es el epicentro de todos las afugias del Centro por un motivo:

“El habitante de calle se consigue aquí en el día el dinero para comprar sus drogas, además, acá las adquiere para consumirlas. Y en la noche vienen los famosos ‘aguapaneleros’ y otras entidades que les dan la comida. Por eso, ellos están ‘clavados’ aquí”, apuntó el religioso.

Los habitantes del sector señalaron que si bien ha habido intervenciones de la Alcaldía, estas se han limitado a sacar a los habitantes de calle por un día, pero estos retornan a los espacios en poco tiempo.

Por eso solicitan que haya una verdadera intervención social entorno a la catedral, al Parque de Bolívar y al barrio Villanueva, en el que se haga un trabajo serio, responsable y profundo que enfrente todas las realidades que hay en el sector y que no se quede en reuniones con funcionarios.

A la estatua del Libertador ya le habían robado la espada hace cerca de seis meses. FOTO: Julio César Herrera.
A la estatua del Libertador ya le habían robado la espada hace cerca de seis meses. FOTO: Julio César Herrera.

“A los policías del CAI los rotan cada mes. Los que llegan no conocen la dinámica. Tienen muy buena intención, pero con esa inestabilidad de cambios es muy poco lo que se puede hacer. Además, el problema que tenemos hoy es muy grande. Si no hay un proyecto social importante, esto nunca se va a solucionar, porque terminamos como siempre: poniendo pañitos de agua tibia”, apuntó el sacerdote.

EL COLOMBIANO contactó a la Alcaldía para saber cuándo se reparará la escultura y cuándo se intervendrá el sector, sin embargo, al cierre de la edición no hubo respuesta alguna.

La misa de 10:00 a.m. terminó y casi de inmediato las puertas del templo se cerraron. Mientras los feligreses se dispersan rápido, una mujer les grita a sus amigas “¡No me vayan a dejar sola aquí que de pronto me atracan!”

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS ¿En que van compromisos de la alcaldía?

Las autoridades indicaron que la denuncias sobre la estatua serían “rumores propagados por la comunidad”. Aún así, las mismas autoridades indicaron que en 2022 se han impuesto en el Parque de Bolívar 486 comparendos principalmente por riñas, consumo de sustancias psicoactivas en espacio público, porte de armas blancas y traslado por estado de exaltación. En marzo de este año la Gerencia del Centro había indicado a este medio que desde abril trabajaría varias líneas de atención en el Parque. Sin embargo, según los residentes, no ha sucedido.

Cristian Álvarez Balbín

Periodista de la Universidad de Antioquia. Al igual que Joe Sacco, yo también entiendo el periodismo como el primer escalón de la historia.


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