Con unas palabras pronunciadas en plena caída de paredes y concreto, un hombre identificado como Mateo Yepes, comunicador social de 30 años, y su madre, Martha Serna, lingüista de 66, dijeron lo que creyeron que sería su último instante juntos. Una historia de amor maternal y supervivencia.
Le puede interesar: Video | Niña dibujó a su perrito Bruno tras perderlo por el terremoto en Cali y logró encontrarlo
“Yo entiendo que me voy a morir. Mi mamá y yo entendemos que nos vamos a morir; incluso desde arriba, cuando nos despedimos, decimos: “Gracias, mamá, gracias, hijo, gracias por esta vida, fui muy feliz, etcétera”, dijeron tras terremoto de 7.4 con epicentro en Chocó.
El colapso del edificio donde vivían en el barrio Álamos, en Pereira, provocado por el reciente sismo que también sacudió gravemente a todo el Eje Cafetero, volvió a poner a prueba a una familia que ya había sobrevivido al histórico terremoto de 1999.
Sin embargo, la magnitud de este nuevo evento sísmico ocurrido en la mañana del pasado lunes 10 de agosto no ofreció algún tipo de margen de maniobra para esta y las miles de familias que resultaron afectadas tras los casi dos minutos de temblor.
El colapso y los diez segundos de terror
El impacto inicial destruyó la estructura de su casa. Mateo relató con crudeza a Noticias Caracol el momento del inminente colapso: “Nuestro apartamento cae al vacío y después nos caen unas paredes encima”. Bajo toneladas de concreto y sin posibilidad alguna de escape, la despedida mutua fue la única respuesta ante el desenlace.
Luego, mientras fueron atendidos en la clínica Santillana de Manizales, ambos, con vida, recordaron aquel diálogo final marcado por la gratitud. Bajo la masa de escombros, Martha logró quedar resguardada por una pared que le permitió respirar gracias a la formación de un “espacio providencial”.
Para su hijo la suerte fue distinta: tres bloques masivos lo aprisionaron, atrapando sus piernas y presionando violentamente su nuca hacia adelante, lo que le impidió emitir palabra alguna, contó. Ese silencio prolongado desató el momento más dramático para Martha.
“Hubo un momento cuando nos cayó el muro encima que yo le decía a Mate: ‘Mate, háblame, háblame, Mate, dime algo’. Y Mate no me hablaba y esos creo que fueron los 10 segundos más horribles de mi vida porque pensé que Mateo se había muerto, que lo había aplastado la pared”, detalló al noticiero.
Y es que, en medio de un momento de solo angustia y sin respuestas de su hijo, la mujer admitió el final de ese momento, el cual creía que fue el último a su lado. “Yo como que entrego mi vida a Dios y me preparo para la muerte”.
Rescate, huellas sensoriales y un lazo renovado
La salvación surgió de la rápida intervención de un grupo de obreros que trabajaban en las cercanías. Al escuchar las llamadas de auxilio entre las ruinas, los trabajadores acudieron al inmueble destruido, retiraron la estructura que asfixiaba a Mateo y posteriormente liberaron a Martha de los restos del apartamento.
A pesar de haber sido rescatados con vida, el impacto físico y sensorial persiste en las víctimas. Mateo, asistido médicamente por luxaciones de cadera y fémur, mantiene vivos los recuerdos de la tragedia: “Recuerdo mucho varias cosas, digamos el olor después de haber ya caído al vacío y sentir la mezcla de la sangre, del barro, de la tierra y todo en mis vías respiratorias; tengo ese olor muy presente”.
Asimismo, relató que ruidos cotidianos le detonan fuertes recuerdos del crujido de las paredes cayendo sobre ellos. Este acontecimiento, según Mateo, transformó de fondo el vínculo de la familia. Después, Mateo dio detalles del cambio en la relación con su madre.
“Mi mamá y yo antes teníamos una muy buena relación, pero yo creo que ahora se afianza más el hecho de haber sobrevivido, el hecho de haber podido despedirme de ella y de darle las gracias a ella por todo lo que me dio y viceversa”, expresó.
Tras sobreponerse a las secuelas del siniestro, el comunicador aseguró que no descarta volver al ejercicio de su profesión para contar, desde su propia perspectiva, “las historias de quienes han recibido una segunda oportunidad de vivir”.
También le puede interesar: A Gabriela Muñoz, cercana a Petro y señalada de influir en la Aerocivil, le dieron un esquema de seguridad en la UNP
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quiénes son Mateo Yepes y Martha Serna?
- Mateo Yepes es un comunicador social de 30 años y Martha Serna es una lingüista de 66 años. Madre e hijo son dos de los sobrevivientes del colapso de un edificio residencial en el barrio Álamos, en Pereira, durante el terremoto del Eje Cafetero.
- ¿En qué zona de Pereira ocurrió el colapso del edificio donde vivía la familia?
- El colapso de la estructura ocurrió en el barrio Álamos de Pereira. Mateo sufrió luxaciones de cadera y fémur, mientras que la noticia no especifica si Martha tuvo lesiones físicas graves. Ambos recibieron atención en la clínica Santillana de Manizales.
- ¿Cómo lograron sobrevivir bajo las estructuras del edificio colapsado?
- Martha sobrevivió gracias a que una pared cayó formando una cavidad o “triángulo de la vida” que le dio espacio para respirar. Mateo quedó inmovilizado por tres estructuras de concreto que aprisionaban sus piernas y su nuca, pero resistió hasta que fue liberado.
- ¿Quiénes rescataron a Mateo Yepes y Martha Serna de entre los escombros?
- El rescate fue realizado por un grupo de obreros de una obra cercana, quienes acudieron tras escuchar los gritos de auxilio. Ellos removieron manualmente las estructuras que asfixiaban a Mateo y luego liberaron a su madre.