El asesinato del abogado Ignacio Londoño Zabala arroja sombras sobre seis de las investigaciones penales más complicadas de las últimas tres décadas en Colombia, que comprometieron la seguridad nacional.
El jurista era investigado por su presunta participación en el complot que terminó con la muerte del candidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado; también por la supuesta relación con el Proceso 8.000 y con el ala política de los carteles del narcotráfico del Valle de Cauca.
El año pasado estuvo implicado en el supuesto pago de US $12 millones a J.J. Rendón, asesor de la campaña presidencial de Juan Manuel Santos, para gestionar el sometimiento de varios narcos.
Y como defensor, representó los intereses de los protagonistas de dos escándalos nacionales...