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Víctimas celebran, pero piden que frentes de guerra cumplan

En Chocó y Norte de Santander asociaciones de víctimas, afros, campesinos e indígenas exigen al Gobierno no descuidar las regiones más afectadas por la guerra.

  • Chocó es uno de los departamentos más afectados por el accionar delictivo del Eln. Comunidades campesinas, afro e indígenas celebran el cese el fuego bilateral. FOTO Donaldo Zuluaga
    Chocó es uno de los departamentos más afectados por el accionar delictivo del Eln. Comunidades campesinas, afro e indígenas celebran el cese el fuego bilateral. FOTO Donaldo Zuluaga

El anuncio del Gobierno y el Eln de concretar un cese el fuego y de hostilidades bilateral generó satisfacción entre las comunidades de los departamentos donde esa guerrilla ha sido más activa en los últimos meses: Chocó y Norte de Santander.

En esas regiones, los diferentes grupos y compañías de los frentes de guerra Occidental (Chocó) y Oriental (Norte de Santander), mantienen una ofensiva, no solo contra la FuerzaPública, también contra la población civil y la infraestructura de la nación.

Las comunidades indígenas y afro que habitan en la zona rural del municipio de Riosucio, Chocó, son tal vez las más afectadas por el accionar delictivo del Eln. Desde finales del año pasado esa guerrilla libra fuertes enfrentamientos armados con la banda criminal del Clan del Golfo o Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), lo que ha generado la muerte de al menos cinco civiles, el desplazamiento de aproximadamente 150 familias y el confinamiento de quienes habitan en cercanías al río Truandó, esto debido a la instalación de minas antipersonal por esta guerrilla.

Esa situación genera preocupación entre los líderes de las diferentes comunidades que, aunque celebran el acuerdo establecido entre las partes en la mesa de Quito, Ecuador, piden que se cumpla en sus territorios, donde hay dudas de la cohesión del Eln.

“Son buenas noticias, necesitamos un respiro de este conflicto, nuestras comunidades han resultado muy afectadas. Por eso, a parte de este cese al fuego, necesitamos que ese mismo grupo se comprometa a quitar todas las minas que han sembrado en nuestros territorios, que restringen la movilidad y pone en gran riesgo a todas las personas”, aclara Otoniel Queragama, líder indígena.

Algo similar pide Plácido Bailarín, dirigente de la Asociación Indígena de Chocó, quien critica que la decisión de frenar las hostilidades debió tomarse desde el inicio de los diálogos. Sin embargo, espera que en los próximos 101 días las partes cumplan su palabra para que ese cese bilateral se vuelva definitivo.

Bailarín concuerda con lo dicho por Otoniel sobre la preocupación que hay por las minas antipersonal. Sin embargo, le pide al Gobierno que no deje a otros grupos ilegales como las Agc, tomar control de la zona que disputan con el Eln. “El Gobierno no puede bajar la guardia contra los paramilitares. Igual esto no se trata de solo una respuesta militar, también se requiere intervención social. Y al Eln le pedimos que su Frente de Guerra Occidental acate la orden de cese del fuego y que desminen nuestra zona”, añade el líder.

En Norte de Santander, específicamente en el Catatumbo el Eln secuestra, ataca a la Fuerza Pública y atenta contra la infraestructura petrolera. La semana pasada, el Ejército culpó a la compañía Francisco Bossio del Frente de Guerra Oriental de dinamitar nuevamente el oleoducto Caño Limón Coveñas (causando un gran desastre ambiental), tubo que según Ecopetrol ha sido afectado 43 veces este año, la mayoría de ellas por el grupo insurgente.

Esa región del país también sentirá el alivio del cese al fuego, pero para asociaciones de víctimas y líderes campesinos, el conflicto allá segruirá mientras el Gobierno no se siente a negociar con el otro grupo armado ilegal que hay allí: el Epl o Los Pelusos.

Alex Toro Ortiz, coordinador de la mesa de víctimas de la región de Catatumbo, aplaudió lo anunciado desde Ecuador. Ve una buena oportunidad para que el conflicto acabe en muchas zonas del país, aunque asegura que en esa área, “sería un escalón más para llegar a esa meta de acabar con el conflicto armado”.

Según el representante de víctimas, “es necesario que el Gobierno busque una solución con el Epl, el otro grupo armado que tiene fuerte presencia acá y aunque no se enfrenta con el Eln, si puede obtener más poder y las cosas al final no cambiarían”.

La Defensoría del Pueblo, que ya había hecho varios llamados al Eln para que suspendiera sus acciones bélicas, dejara en libertad a los menores de edad que hay en sus filas, y al Gobierno para mejorar su intervención y buscar proteger a las comunidades aún afectadas por el conflicto, celebró lo ocurrido desde Ecuador y publicó en sus redes sociales: “cese al fuego bilateral entre Gobierno y Eln debe aliviar a comunidades que sufren la guerra. La Defensoría del Pueblo lo había pedido meses atrás”.

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guerrilleros del Eln hay en Chocó y Norte de Santander según el Ejército.
Ricardo Monsalve Gaviria

Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid

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