La esperanza de recuperar con vida a Mónica Lizeth Beltrán, una estudiante de 13 años que había sido víctima de reclutamiento forzado por disidencias de las Farc en la región del Catatumbo, concluyó trágicamente con la confirmación de su asesinato.
Quien confirmó su muerte fue su padre Ramón Darío Beltrán, quien contó a medios locales que conoció la noticia el domingo 20 de septiembre de 2026 a través de dos llamadas telefónicas anónimas. La primera llamada se produjo hacia las 5:10 p. m., causando incredulidad en su progenitor.
Posteriormente, a las 6:40 p. m., los mismos interlocutores volvieron a comunicarse para ratificar el deceso y expresar condolencias, aunque se negaron a identificarse o suministrar detalles sobre la fecha, el lugar, las causas o las circunstancias de la muerte.
Mónica fue raptada por este grupo ilegal en la noche del 2 de abril de 2026, hacia las 9:00 p. m., cuando hombres armados pertenecientes a las disidencias de las Farc (estructuras del Frente 33) irrumpieron de manera violenta en la vivienda familiar ubicada en el sector de Villas del Río, en el municipio de Tibú, arrebatando a la niña del lado de su padre.
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La menor cursaba séptimo grado y era la quinta de siete hermanos. Es recordada por sus allegados como una joven tranquila, aficionada a las plataformas digitales, muy querida por sus compañeros de colegio y sin ningún tipo de amenazas previas.
Su padre es un agricultor dedicado al cultivo de yuca, plátano y palma de aceite en su finca, beneficiario del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS).
Justamente, Ramón fue quien realizó constantes llamados públicos a las organizaciones armadas para que respetaran la vida de la niña y la regresaran sana y salva a su hogar.
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