La Fuerza Pública llegó a la vereda Nueva York –un caserío ubicado a cinco horas del casco urbano de El Retorno (Guaviare)– para adelantar un operativo contra el Bloque Móvil Martín Villa de las disidencias. Después del enfrentamiento armado, cayó Ramiro. El operativo comenzó sobre el mediodía de este 24 de agosto.
Su muerte desató el secuestro de 33 militares. La comunidad, enfurecida, exigía explicaciones sobre el operativo y se mantuvieron rodeados a los soldados que participaron en él durante tres días. Buscaban entender por qué al tendero no se le hizo levantamiento del cuerpo y apareció en el conteo de disidentes dados de baja en combate.
EL COLOMBIANO ya relató la versión de la comunidad. El hombre asesinado tenía una tienda en la que vendía víveres, cervezas y gaseosas. El enfrentamiento se desató a las afueras de su local comercial. En medio del tiroteo, buscó refugio en una casa vecina junto a otros labriegos.
Cuando las balas cesaron, insiste en la comunidad, los militares ingresaron a la casa donde estaba refugiado Ramiro y pidieron a los campesinos evacuar y regresar a la tienda.
"El señor Ramiro era el último que iba entrando de los que estaban ahí. Alguien le disparó. Lo mataron. Estamos indignados porque lo mataron y fuera de eso lo quisieron pasarlo como guerrillero.Ahí, según ellos, no había ningún civil muerto y resulta que sí, era él”, dijo una vecina de la zona.
La Defensoría del Pueblo señaló que en el municipio de El Retorno hay una fuerte gobernanza ilegal. Explicó que estas estructuras ejercen el control social que incluye carnetización obligatoria, restricciones de movilidad, imposición de horarios y hasta el control de bienes de primera necesidad. Hicieron un llamado para no estigmatizar a las comunidades.
“Las disidencias de Mordisco tienen un fuerte control hegemónico en la zona.Se trata de una gobernanza ilegal que somete a la población civil.”, apuntó Marín.
El municipio de El Retorno, particularmente, es una zona en disputa entre las disidencias del Bloque Amazonas (Iván Mordisco) y el Bloque Jorge Suárez Briceño (alias Calarcá).
Después de una mediación de la Defensoría del Pueblo, la ONU y la MAPP OEA, los militares pudieron ser evacuados de la zona y trasladados en la noche de este 28 de agosto hasta San José del Guaviare.
EL COLOMBIANO ya contó que el cuerpo de Ramiro permanece en la morgue de San José del Guaviare. Desde allí será trasladado a Bogotá, donde viven sus hijas. En la vereda, la comunidad no deja de pedir explicaciones: insisten en que no murió un combatiente.