Sergio Fajardo entró de lleno en modo campaña. El exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia, hoy candidato presidencial del movimiento Dignidad & Compromiso, presentó sus principales propuestas de gobierno y lanzó duros cuestionamientos al presidente Gustavo Petro, a quien acusó de privilegiar la confrontación política sobre los resultados.
En entrevista con EL COLOMBIANO y Teleantioquia, Fajardo sostuvo que el país atraviesa un momento de desgaste institucional y pidió recuperar la confianza en el Estado con gestión técnica y transparencia.
“El presidente es un gran agitador, un gran provocador, pero es incapaz de transformar las condiciones de las personas. Habla mucho, promete mucho, pero no convierte eso en transformaciones reales”, afirmó.
También criticó decisiones recientes del Ejecutivo, como el decreto de emergencia económica para la crisis energética, suspendido por el Consejo de Estado. A su juicio, la medida afectaba a las regiones. “Tienen razón los gobernadores. Ese decreto no tenía ninguna validez, le hacía un daño a los departamentos”, dijo.
La lucha anticorrupción
Uno de los ejes centrales de su propuesta es una ofensiva directa contra la corrupción, esta consiste en crear una “Agencia Nacional Anticorrupción” que —aseguró— lideraría personalmente desde la Presidencia,
“El responsable soy yo como Presidente de la República. Soy yo la Agencia Nacional Anticorrupción”, explicó.
Su plan contempla seguimiento permanente a grandes proyectos, rendición pública de cuentas y la devolución total del dinero robado en casos de acuerdos judiciales. “Si usted negocia con la justicia, tiene que devolver toda la plata”, advirtió.
Además, planteó sancionar a los funcionarios que designen mal a sus equipos. “El que nombre responde”, resumió.
Seguridad, salud y educación
En seguridad, propuso fortalecer la Fuerza Pública con más inteligencia y recursos. “Si la fuerza pública no está fuerte, no es posible construir la paz”, señaló.
Para el sistema de salud planteó convocar a todos los actores del sistema para “poner las cuentas claras”, auditar el déficit y establecer responsabilidades financieras entre EPS, hospitales y Estado. Propuso ajustar la UPC al costo real de la atención, firmar un pacto de transparencia para frenar la corrupción y emprender un plan de emergencia que garantice medicamentos, citas y tratamientos atrasados. Para financiar el saneamiento, habló de recursos extraordinarios y de una eventual reforma tributaria consensuada, aunque aseguró que no asumirá deudas originadas en hechos de corrupción.
En educación, Fajardo propuso convertir la formación pública gratuita y de calidad en el eje del sistema, con énfasis en cerrar brechas regionales para que las universidades de territorios apartados ofrezcan el mismo nivel que las grandes capitales. Su plan incluye ampliar la cobertura de la educación superior, fortalecer la técnica y tecnológica y sumar cursos cortos y credenciales flexibles que faciliten la inserción laboral de los jóvenes. Aclaró que el fortalecimiento de lo público no implica debilitar la educación privada y señaló como referente experiencias aplicadas en Medellín y Antioquia, como parques educativos y programas de becas.