En medio de la expectativa que generaba que un miembro de una de las familias más ricas de Barranquilla se lanzará a la arena política, en 2007, Alejandro Char llegó por primera vez a la Alcaldía de esa ciudad. Cuatro años más tarde, y tras recibir una ciudad prácticamente quebrada, entregó el municipio con sus finanzas saneadas y lo más importante, le devolvió a la ciudadanía la confianza en lo público.
Fue tal la popularidad de su administración que le alcanzó para que lo sucediera en el poder Elsa Noguera, una persona de su cuerda política y de su entera confianza. En las pasadas elecciones regionales, Char resultó nuevamente electo con cerca del 77 por ciento de los votos. El recién posesionado alcalde de Barranquilla habló con EL COLOMBIANO...