<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Estos son los hermanos detrás de La Inmaculada, la banda criminal que ha tenido asediada a Tuluá

El grupo criminal ha sido liderado en los últimos años por los hermanos Marín Silva.

  • Mauricio Marín Silva, alias Nacho; Óscar Darío Restrepo, alias Porrón, y Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe. FOTO: POLICÍA NACIONAL / ARCHIVO EL COLOMBIANO
    Mauricio Marín Silva, alias Nacho; Óscar Darío Restrepo, alias Porrón, y Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe. FOTO: POLICÍA NACIONAL / ARCHIVO EL COLOMBIANO
12 de febrero de 2024
bookmark

En medio de los momentos de zozobra y terror que se viven en Tuluá, Valle del Cauca, la banda criminal conocida como “La Inmaculada”, también denominada “La Oficina de Tuluá”, ha generado una ola de violencia que ha llevado a la militarización de la zona y la imposición de un toque de queda en el municipio vallecaucano.

Este grupo delictivo, surgido de la organización de Los Comba y al servicio del narcotráfico, ha sembrado el miedo en la población en los últimos años, recientemente, a través de ataques armados a agentes de la fuerza pública y el incendio de múltiples vehículos.

La historia de “La Oficina de Tuluá” se remonta aproximadamente 16 años atrás, cuando surgió en el barrio La Inmaculada bajo el liderazgo de Óscar Darío Restrepo, alias Porrón.

Este sujeto, devoto de la virgen de Guadalupe, se convirtió en un objetivo de las autoridades después de amenazar de muerte al exfutbolista Faustino Asprilla. Tras su captura en 2015, quienes estuvieron al mando fueron sus hermanos Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe’ y Mauricio Marín Silva, alias ‘Nacho’.

Actualmente, Porrón se encuentra en la cárcel La Picota tras ser señalado por la Fiscalía de cometer los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro extorsivo, homicidio agravado, porte, fabricación y tráfico de estupefacientes, porte ilegal de armas, desaparición forzada y falsificación de documentos, crímenes por los que está pagando 33 años de prisión.

Posteriormente, en 2018, alias Pipe fue capturado y condenado a 30 años de prisión en 2022 por reconocer 39 asesinatos y 7 tentativas de homicidio; sin embargo, la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, y el alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, alertaron que este individuo seguía delinquiendo desde la cárcel.

“(...) Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe’ cabecilla de la estructura criminal ‘La Inmaculada’ que delinque en el municipio de Tuluá, actualmente está recluido en la cárcel nacional La Picota, continúa delinquiendo y direccionando sistemáticamente acciones criminales de homicidios, extorsión, tráfico de estupefacientes y amenazas de muerte a funcionarios (...)”, dijeron a comienzos de 2024.


Esta banda también amenazó con la democracia en este municipio, pues en la época electoral habían advertido al entonces candidato y actual alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, quien fue objeto de amenazas por parte de este grupo ilegal e incluso amenazaron a personas que promovieran su candidatura. Tras ganar la Alcaldía, Vélez fue objeto de un presunto plan de esta banda para asesinarlo.

Le puede interesar: Cómo opera “La Oficina”, máquina de guerra que ahora pide paz

Ahora, la situación de violencia se intensificó el pasado 09 de febrero, cuando la Policía capturó a alias Nacho, quien estaba liderando el grupo criminal desde la caída de su hermano mayor “Pipe”. “Nacho” había sido capturado en 2019, pero salió en libertad en diciembre de 2022 por vencimiento de términos. Su hermano, alias Pipe, fue trasladado a otro lugar de reclusión para evitar que continuara delinquiendo desde la cárcel.

Alias Nacho, a quien las autoridades venían pisándole los talones, ordenaba acciones terroristas con fines extorsivos, así como la orden y determinación de muertes violentas en Tuluá.

Esta banda ha sido conocida por ejercer terror en este municipio mediante acciones criminales como la extorsión, homicidios selectivos, lavado de activos y tráfico de estupefacientes.

La situación actual en Tuluá

En el municipio vallecaucano se llevó a cabo un consejo de seguridad, con presencia de la gobernadora Dilian Francisca Toro, en el que se hizo un llamado al ministro de Justicia, Néstor Osuna, para que, con base en la emergencia carcelaria, se “adopten decisiones más drásticas para atajar el delito que proviene desde las cárceles”.

Desde el sábado, Tuluá está militarizada. Más de 120 hombres del Ejército llegaron al lugar para proteger a los ciudadanos de las bandas criminales, que en las últimas horas quemaron carros y motocicletas y atentaron contra miembros de la fuerza pública. Uno de ellos era un guarda de tránsito que perdió la vida en el ataque.

El grupo delincuencial de La Inmaculada ha expresado que esta es su respuesta, de manera cobarde, a las actuaciones de las autoridades”, dijo a El País, el general Salamanca.

Salamanca manifestó igualmente que exnarcos que pagaron condenas en Estados Unidos estarían detrás de los actos violentos y que se viene trabajando con autoridades de otros países para desmantelar estas organizaciones criminales.

Las pesquisas permitieron establecer que Marín Silva instrumentalizaba menores de edad para que le sirvieran de “campaneros” y de esta manera evadir las acciones operativas en su contra.

Además, frente a los recientes ataques a miembros de la fuerza pública, el presidente advirtió en su cuenta de X: “La banda La Inmaculada ha retado a la sociedad. Sus jefes están presos. No aceptamos el chantaje”.

Luego de su captura, Marín Silva será puesto a disposición de las autoridades judiciales para que responda por el delito de concierto para delinquir agravado

Con información de Colprensa*

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

Acepto el tratamiento y uso del dato Personal por parte del Grupo EL COLOMBIANO*