María Fernanda Cabal oficializó en Bucaramanga su ingreso como primera militante del Partido Republicano, la colectividad que hasta hace unas semanas se llamaba Liga de Gobernantes Anticorrupción y que nació de la plataforma política de Rodolfo Hernández.
El proyecto busca disputar las elecciones territoriales de 2027 y proyectarse hacia las presidenciales de 2030 con Cabal como candidata.
El nombre llama la atención antes incluso de conocer a sus integrantes. Partido Republicano es la denominación en español del Republican Party de Estados Unidos, una de las dos principales fuerzas políticas de ese país y la casa política del presidente Donald Trump, al que abiertamente ha admirado la excongresista Cabal.
Ahora, con ese mismo nombre, Colombia tiene una colectividad que busca convertirse en una nueva plataforma de la derecha. La nueva etapa quedó oficializada este sábado con la llegada de María Fernanda Cabal, quien fue presentada como la primera militante del Partido Republicano.
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No se trata, sin embargo, del nacimiento desde cero de una organización política: es el nuevo nombre de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, el partido asociado al fallecido exalcalde de Bucaramanga y excandidato presidencial Rodolfo Hernández, que surgió para las elecciones de 2022.
El cambio de denominación fue aprobado por el Consejo Nacional Electoral el pasado 18 de agosto mediante la Resolución 3894 de 2026.
Posteriormente, el CNE dejó constancia de la nueva denominación en sus registros oficiales. Desde Bucaramanga, Cabal presentó el movimiento como el comienzo de una nueva etapa política.
“Nace un nuevo camino, no solo en mi vida, sino en la vida política de Colombia”, dijo en entrevista con Noticias Caracol. La dirigente explicó que su intención es utilizar el partido como una plataforma para las elecciones regionales de 2027 y, más adelante, para las presidenciales de 2030.
El analista Álvaro Benedetti, en diálogo con EL COLOMBIANO, considera que el movimiento de Cabal encierra una paradoja: “sale del Centro Democrático reivindicando una derecha más definida en términos doctrinarios, pero llega a una colectividad que nació de la Liga de Gobernantes Anticorrupción de Rodolfo Hernández y que hoy se declara partido de gobierno de Abelardo de la Espriella”.
Su hipótesis es que Cabal no estaría intentando construir únicamente un partido propio para dentro de un año, en elecciones regionales, sino una especie de “partido bisagra” dentro de la derecha.
Es decir, ser una plataforma lo suficientemente amplia para atraer a dirigentes y votantes que ya no encuentran espacio en las colectividades tradicionales, “pero que convergen en asuntos como la seguridad, la defensa del mercado, el antipetrismo, la crítica al establecimiento y nuevas formas de comunicación política inspiradas en figuras como Donald Trump”.
Desde esa perspectiva, el principal pulso político de Cabal no estaría necesariamente con la izquierda, sino con las distintas corrientes de la propia derecha, “especialmente las que hoy representan Álvaro Uribe y De la Espriella”.
Su primera tarea, según dijo, será recorrer el país y buscar candidatos para alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas. “Queremos recoger todo ese público que estaba expectante de qué íbamos a hacer”, señaló Cabal, quien habló de capitalizar lo que definió como un giro hacia “una nueva derecha”.
Su apuesta, agregó, es conectar con “la gente buena, la gente trabajadora” y con quienes, según su planteamiento, esperan respuestas del Estado.
El viraje también está marcado por las banderas que la propia colectividad ha venido utilizando. Durante el trámite ante el CNE, el Partido Republicano planteó como ejes la libertad, la vida, la propiedad privada, la familia y la búsqueda de un Estado austero y eficiente.
La nueva identidad visual reemplazó el antiguo símbolo multicolor de la Liga por un águila dorada sobre fondo azul oscuro.
Uno de los nombres que aparece alrededor del proyecto es el del senador Jota Pe Hernández, aunque Cabal aclaró que su ingreso todavía no estaba oficializado y que primero debe manifestar su decisión.
Medios nacionales han reportado que el congresista explora su salida de la Alianza Verde y su eventual llegada al naciente Partido Republicano.
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Ante esto, Hernández dijo a los periodistas que lo consultaron: “Yo actualmente soy militante y pertenezco al partido Alianza Verde. Jurídicamente no puedo estar en otro partido. Tenía un logo, un nombre y unos colores listos para lo que sería mi partido político, que lo conocería el país, si el verde finalmente terminaba aprobando mi decisión”.
Añadió: “La aprobó en una parte, pero cuando se dieron cuenta que no iba a apoyar a Iván Cepeda, los zurdos que estaban allí decidieron hundir mi decisión y apoyarla, la de Claudia López y Kathy Juvinao, que sí decidieron apoyar a Iván Cepeda. Muere completamente mi decisión, y yo me quedo con algo que estaba construyendo, que era el Partido Republicano”.
La propia Cabal dejó abierta la puerta a más incorporaciones: “Los demás irán llegando”. La apuesta de Cabal no se limita a las elecciones locales.
Su discurso este sábado dejó claro que el nuevo partido pretende convertirse en una estructura política de largo alcance. “Yo seré la primera que entra como militante para escoger los candidatos, los mejores de todo el país”, afirmó.
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La dirigente también fijó una posición frente al gobierno del presidente Abelardo De la Espriella, al que dijo respaldar en sus actuaciones y al que, en sus palabras, está “organizando la casa”.
El Partido Republicano ya figura ante el CNE con una declaración política de gobierno frente a la administración de De la Espriella.
“No es simplemente cambiarle el nombre a la Liga”
El verdadero reto de María Fernanda Cabal con el Partido Republicano no estará en cambiarle el nombre a una estructura heredada de Rodolfo Hernández ni en convertirla simplemente en una plataforma para repartir avales. Estará en demostrar que ese vehículo político puede convertirse en una fuerza territorial propia y entrar de lleno en la disputa por el poder local que ya se está dando en la derecha colombiana.
Así lo plantea Rubén Erazo, consultor político y politólogo especializado en comunicación de gobierno, campañas electorales y manejo de crisis, en diálogo con EL COLOMBIANO, quien considera que Cabal tomó un camino distinto al que muchos esperaban después de su salida del Centro Democrático.
En lugar de aterrizar en organizaciones como Creemos, Salvación Nacional o Defensores de la Patria, optó por asumir el liderazgo de una colectividad que ya tiene personería jurídica, estructura y capacidad para entregar avales de cara a las elecciones territoriales de 2027.
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Ese es, precisamente, uno de los principales atractivos del Partido Republicano: Cabal no parte de cero.
“La colectividad conserva la personería jurídica que obtuvo la Liga de Gobernantes Anticorrupción, el partido que nació alrededor de Rodolfo Hernández. Pero esa ventaja también es su principal carga: todavía existe el riesgo de que la organización siga siendo identificada con el exalcalde de Bucaramanga y excandidato presidencial, en lugar de convertirse en una estructura asociada a Cabal y a la nueva derecha que ella dice querer construir”, afirma Erazo en diálogo con este medio.
Agrega: “Hasta ahora, el verdadero desafío de María Fernanda Cabal no es simplemente cambiarle el nombre a la Liga, sino lograr que la gente deje de verla como el partido de Rodolfo Hernández y empiece a identificarla con su partido”.
La apuesta, por eso, trasciende los avales. Cabal ha hablado de construir una plataforma para respaldar liderazgos y recorrer el país, pero el examen de fondo llegará en las urnas: comprobar si esa personería y esa estructura heredada pueden traducirse en candidatos competitivos, concejales, diputados, alcaldes y gobernadores, y en una presencia real en los territorios. La cancha, además, está especialmente disputada.
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El Centro Democrático busca conservar su espacio tradicional en la derecha, mientras el abelardismo intenta consolidar el suyo alrededor del nuevo poder nacional y de una estructura política propia.
El nombre “Partido Republicano” produce una asociación inmediata con el Partido Republicano de Estados Unidos y, para buena parte del público, con el universo político de Donald Trump.
Erazo considera que esa semejanza puede ser funcional para Cabal porque permite transmitir, desde el nombre mismo, una identidad ideológica reconocible. Pero esa resonancia no garantiza éxito.
El republicanismo estadounidense tiene más de siglo y medio de historia, una identidad partidista construida durante generaciones y una extensa tradición de gobierno.
En Colombia, el nombre apenas empieza a cargarse de contenido. El desafío de Cabal será, dice, llenar esa etiqueta de una identidad colombiana propia y convertirla en una marca electoral reconocible. Y el reloj ya corre.
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“Las próximas elecciones territoriales serán exactamente en un año, por lo que el nuevo Partido Republicano tiene poco más de un año para demostrar que la estructura que recibió puede convertirse en algo distinto a la vieja Liga”, expresó el experto Rubén Erazo.
La referencia al Partido Republicano de Estados Unidos
La coincidencia del nombre con el partido estadounidense no pasó desapercibida.
Para el analista político Juan Pablo Milanese, consultado por EL COLOMBIANO, el nombre “evidentemente usa como referencia el Partido Republicano de EE. UU.” y aprovecha la asociación internacional de esa marca política.
Más que un detalle de identidad, Milanese considera que el nombre forma parte del momento de reacomodo que atraviesa la derecha colombiana.
A su juicio, los distintos actores de ese sector están buscando nuevos espacios después de las tensiones de la última campaña electoral. “El segmento de derecha se está reacomodando”, señaló el analista, quien consideró previsible el movimiento de Cabal.
También sostuvo que la relación de la dirigente con Álvaro Uribe nunca fue particularmente estrecha y que ese distanciamiento aumentó durante la campaña más reciente que ganó Abelardo De la Espriella hasta llegar a la Casa de Nariño.
Milanese, sin embargo, planteó que cualquier eventual acercamiento o negociación entre esos sectores dependerá de cómo termine organizándose el mapa político de cara a 2030.
Cabal deja atrás al Centro Democrático
La llegada al Partido Republicano se produce después de la salida de Cabal del Centro Democrático, colectividad a la que perteneció desde su fundación.
La exsenadora había solicitado separarse mediante una escisión para impulsar un proyecto político propio. Según explicó este sábado, no recibió respuesta a esa solicitud y decidió tomar otro camino.
“Hay caminos que se cierran y por eso no hay que sentir nostalgia”, dijo Cabal, quien agradeció a quienes la acompañaron durante su trayectoria en el Centro Democrático y aseguró que ahora se abren “puertas nuevas”.
Para Milanese, ese movimiento también responde a la necesidad de encontrar una estructura con presencia territorial. “Para todo partido que nace, los anclajes territoriales son cruciales”, explicó.
Y precisamente ese será uno de los primeros desafíos del Partido Republicano: construir estructura y candidatos en todo el país antes de las elecciones territoriales de 2027.
¿Quiénes llegarán? Durante la presentación en Bucaramanga, Cabal evitó confirmar nuevas adhesiones. Sí mencionó la presencia de Rodolfo José Hernández, hijo de Rodolfo Hernández, y aseguró que alrededor de la nueva colectividad hay dirigentes que comparten una misma visión política. “Somos muchos que nos conectamos con las mismas ideas”, dijo.
Preguntas y respuestas
- ¿Qué es el Partido Republicano de María Fernanda Cabal?
- El Partido Republicano es la nueva denominación de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, colectividad que surgió de la plataforma política de Rodolfo Hernández para las elecciones de 2022. El cambio de nombre fue aprobado por el Consejo Nacional Electoral el 18 de agosto de 2026.
- ¿Por qué el Partido Republicano de Colombia se llama igual que el partido de Estados Unidos?
- El nombre coincide en español con el Republican Party de Estados Unidos. Según el analista Juan Pablo Milanese, la denominación utiliza evidentemente como referencia al partido estadounidense y aprovecha la asociación internacional de esa marca política. No se señala en la información suministrada que exista una relación orgánica entre las dos colectividades.
- ¿María Fernanda Cabal ya pertenece oficialmente al Partido Republicano?
- Sí. Cabal fue presentada en Bucaramanga como la primera militante del Partido Republicano y anunció que participará en la construcción de la colectividad y en la selección de candidatos para las próximas elecciones.
- ¿Qué partido dejó María Fernanda Cabal para llegar al Partido Republicano?
- Cabal dejó el Centro Democrático, partido al que perteneció desde su fundación. Según explicó, había solicitado una escisión para impulsar un proyecto político propio, pero al no recibir respuesta decidió tomar otro camino.