Ante las denuncias de protectores de animales de una población del Valle del Cauca, que le informaron a la Policía que una serie de perros callejeros a los que solían ayudar estaban desaparecidos, la Fiscalía logró establecer que el paradero de los animales terminó siendo un cruento escenario de sacrificio.
En efecto, según las pesquisas judiciales, los animales eran engañados con alimentos y agua para poderlos convencer de que no agredieron a sus victimarios. Luego, en un carro que está también siendo judicializado, se llevaban a los perros a una especie de quirófano donde –sin ningún tipo de precaución o cuidad con su vida– eran usados para practicar cirugías veterinarias.
En otras palabras, se llevaban a los perros para enseñar cómo hacer desde incisiones hasta procedimientos más delicados como el acceso a un órgano vital. Por supuesto, este claro hecho de maltrato animal –ya tipificado como delitos– les costó la vida a los animales.
Los implicados fueron identificados como Julio César Morales –veterinario profesional– y Nathalia Hurtado –auxiliar de veterinaria–, quienes idearon el mecanismo para llevarse a los perros y luego usarlos como objetos de prácticas.
De acuerdo con la investigación de las autoridades judiciales, los hechos se registraron durante varios meses en el municipio de Alcalá, Valle del Cauca, y habrían comenzado en enero de este 2022.
Para esta fecha, Morales habría contratado una camioneta que debía recoger perros que permanecían en el parque municipal para llevarlos a una jornada de vacunación, desparasitación y adopción.
Sin embargo, todo fue una mentira, pues según las autoridades estos animales fueron trasladados al consultorio de Morales, quien presuntamente los usó para prácticas de procedimientos quirúrgicos en tejidos blandos.
Al no volver a ver a los animales, la ciudadanía y grupos de animalistas iniciaron su búsqueda en inmediaciones de la población. Además, consultaron al veterinario y a su auxiliar sobre el paradero de los perros, pero negaron tener información al respecto.
Pero todo se esclareció cuando la personas que recogieron a los animales se acercaron a confesarle a la Policía que fueron contratados para mover a los caninos en un carro y llevarlos a la engañosa jornada.
Incluso, mostraron mensajes en los que la auxiliar les pidió no hablar sobre el tema y pintar la camioneta.