El procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, defendió la opción de un referendo para llegar a una reforma a la rama judicial, pues “tiene las mayores posibilidades de ser aprobado y la constituyente exige muchísimo más (...) Aquí de lo que se trata no es quedar 51% contra 49% en una instancia popular, sino lograr un gran acuerdo donde participe toda la ciudadanía y donde no repitamos esos escenarios de polarización del 2 de octubre”.
Distintos personajes como la senadora Viviane Morales y juristas como el expresidente de la Corte Suprema de Justicia Jaime Arrubla han criticado esta opción al considerar que una herramienta como esta, que limita las respuestas a Sí o No, no podría abarcar la profundidad que requiere la reforma.